El canciller de Nicaragua, Denis Moncada, en una entrevista brindada al periodista Alex Anfruns, aseguró que la activación del artículo 20 de la Carta Democrática de la OEA contra Nicaragua, propuesta por Luis Almagro, es una medida ilegítima, ilegal e improcedente.

“La Carta no faculta a su secretario general para delegar, sustituir, reemplazar o asumir la soberanía de los Estados. La Carta de la OEA no faculta a Almagro tener esa autoridad que él pretende asumir, porque no puede sustituir el papel de los Estados en cuanto a su independencia, autodeterminación y el ejercicio de su soberanía. Almagro no dispone del consentimiento previo aceptado del Estado, de modo que pretende llevar a cabo una actividad retrógrada, al revés de lo que indica la Carta Democrática. Esta consiste en fortalecer a los Estados y gobiernos democráticos de América Latina y el Caribe, cuando se haya realizado un golpe de Estado consumado que rompa el orden constitucional y democrático en un país”, destacó Moncada.

El canciller indicó que lo ocurrido en Nicaragua, en abril del 2018, fue un intento de golpe de estado y de ruptura del orden constitucional contra el gobierno legítimo del presidente Ortega.

Agregó que “Nicaragua no ha solicitado ninguna intervención de la OEA en los asuntos internos de nuestro país. Por eso Almagro no tiene razón ni fundamento jurídico, ni justificación para pretender hacer lo que está haciendo, es decir convocar una reunión de la OEA para iniciar la aplicación del artículo 20 de la Carta Democrática”.

Moncada señaló que la medida pretende imponer un bloqueo del acceso que Nicaragua tiene a las fuentes de financiamiento internacionales, con los efectos políticos y sociales que eso podría conllevar.

Al respecto, mencionó que el Gobierno de Nicaragua inició y continúa reuniones con países de América Latina y el Caribe, “donde les hemos explicado la situación que está planteando Almagro respecto a Nicaragua. Nuestro país es un Estado amante de la paz, que contribuye a la seguridad regional, al desarrollo económico y el progreso. Es amante de consolidar la seguridad internacional. En ese sentido pedimos el apoyo de los países hermanos latinoamericanos y caribeños, para impedir que en el seno de la OEA se lleve a cabo esa pretensión del Sr. Almagro. Les llamamos a que se opongan o se abstengan en la reunión con la participación de los cancilleres y ministros de exteriores de países miembros de la OEA”.

Sobre las maniobras ilegales de Estados Unidos para desestabilizar el país, Moncada refirió que la política norteamericana sigue siendo injerencista e intervencionista.

“Continúan aplicando la doctrina Monroe en América Latina y el Caribe, considerando que nuestros países son su traspatio. Durante muchas décadas Nicaragua sufrió los efectos de la intervención militar y política de EEUU. Hoy ese país continúa con su tradicional política de injerencia a través de la historia. Pero somos países libres, soberanos e independientes, que desarrollamos nuestras propias políticas internas. Actuamos en el concierto de países latinoamericanos, en el marco de la legalidad, la constitucionalidad, del derecho interamericano, internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y la misma Carta de la OEA”, aseguró.

El canciller llamó a la reflexión al gobierno de EE.UU., al Departamento de Estado y al presidente Trump, e inclusive a los gobiernos de América Latina, a ceñirse y respetar el derecho internacional.

“Hay que procurar y hacer todos los esfuerzos a favor de una convivencia pacífica y el desarrollo de la cooperación y las relaciones amistosas entre nuestros Estados”, indicó.

Moncada destacó el papel de los países agrupados en el ALBA, que han expresado su solidaridad con Nicaragua; y a su vez el pueblo nicaragüense ha ratificado su apoyo y solidaridad a países como Venezuela, que también es blanco de los ataques desestabilizadores.

Quisieron romper el orden constitucional

Sobre los hechos violentos ocurridos el año pasado, Moncada reiteró que “en Nicaragua se produjo un intento de golpe de estado. Pero esa tendencia de romper el orden constitucional del estado de derecho y querer cambiar el gobierno legítimo del presidente Ortega ha sido frustrada y neutralizada por la actividad de la población –del pueblo nicaragüense y el gobierno”.

“Sin embargo, tanto algunos organismos de derecho internacional como algunos medios de comunicación han centrado sus esfuerzos en crear un estado de opinión desfavorable hacia el gobierno, tergiversando la situación de Nicaragua. Esa campaña mediática de algunos medios internacionales, ha estado encaminada a sesgar la opinión pública nacional e internacional. Para ello se ha utilizado mucho la mentira y la noticia falsa”, denunció.

Nicaragua está en Paz

El canciller Moncada aseguró que “Nicaragua hoy está en paz, en sus actividades normales de una nación que continúa desarrollándose tal y como estaba haciéndolo antes del intento de golpe de estado”.

“La actividad productiva del país se encamina a la normalidad, las instituciones del estado hacen sus funciones, cada quien cumple los mandatos que le da la ley”, expuso.

Además, ratificó que en Nicaragua hay división de poderes: el poder ejecutivo, el legislativo, el judicial y el electoral. Conforme a la Constitución se trabaja de forma armónica, coordinada y en cooperación, cada uno cumpliendo las misiones que le manda la ley correspondiente.

También comentó que en Nicaragua se instaló la Comisión de la Verdad y la Justicia, “que ha tenido una actividad y un trabajo permanente con sentido de objetividad” y que atiende las demandas de la población que pide justicia y reparación.

“La comisión de la verdad hizo ese trabajo porque la población pidió justicia y reparación. Con tanta destrucción y el dolor de nuestra población, se requiere que las instituciones del Estado –que funcionan; policía, fiscalía general, ministerio público, y los tribunales–, investiguen en el marco de la ley lo que pasó y quienes son los responsables”, precisó.