Los detenidos Franklin Javier Morales García y Carlos Manuel López fueron presentados por la Policía Nacional este viernes, como autores de graves delitos con los cuales sembraron el terror en las familias nicaragüenses entre abril y julio de 2018.

Al primero se le acusa por los delitos de secuestro, tortura, robo agravado, lesiones y portación ilegal de armas de fuego en perjuicio del estado de Nicaragua y la sociedad nicaragüense en la ciudad de León.

Entre los actos cometidos, el 20 de abril del 2018, Morales García, cabecilla de tranques, junto a otros delincuentes armados con armas de fuego, atacaron e incendiaron la delegación policial ubicada en el barrio El Sagrario, resultando tres compañeros policías herido por impacto de bala.

El sujetó también participó en la quema e incendio del Centro Universitario de la Universidad Nacional (CUUN), producto de la cual resultado una persona calcinada y dos heridas por impacto de bala.

CONFE2

El grupo del que era miembro, atacó también las instalaciones del hospital escuela Oscar Danilo Rosales, lesionando a 4 personas y causando cuantiosos daños materiales.

El 9 de junio del 2018 asaltaron a Martin Lanza Garay, trabajador del INSS, incendiaron la camioneta Nissan placa 111548 y robaron una pistola Glock 9mm, propiedad también del INSS.

El 11 de junio del 2018 incendiaron el complejo Germán Pomares Ordóñez donde funcionaban la oficina de la Procuraduría General de la República, Intendencia de la Propiedad, Procuraduría de Derechos Humanos y las bodegas del MAG.

Posteriormente, el 12 de junio, robaron e incendiaron 5 camiones el plantel Augusto César Sandino de la alcaldía municipal de León, y el mismo día atacaron con arma de fuego e incendiaron la unidad policial ubicada en el barrio de Guadalupe.

En el caso de Carlos Manuel López, se le acusa de asesinato frustrado, incendio, daños, amenazas de muerte y posesión o tenencia ilegal de arma de fuego.

El sujeto Carlos Manuel López cabecilla de tranque, el sábado 26 de mayo del 2018, junto a otros delincuentes atacaron con armas de fuego y lanza morteros la casa del oficial de policía Ernesto José Jiménez Téllez.

En ese momento, la casa era ocupada por la esposa e hijos, además de otros compañeros policías, del sistema penitenciario que se protegían del cobarde ataque.

La casa fue rociada de combustible y atacada a balazos, cometiendo las mismas acciones al día siguiente logrando incendiar el inmueble en ambas ocasiones.

CONFE2

CONFE2

CONFE2

CONFE2

CONFE2

CONFE2

CONFE2