El Primer Ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, durante el acto oficial de conmemoración del 42 aniversario del tránsito a la inmortalidad del Comandante Carlos Fonseca Amador, realizado en la Plaza de Revolución, expresó que su pueblo y gobierno defienden el principio de autodeterminación, el respeto a la soberanía y la no-injerencia en los asuntos internos de otras naciones.

El líder de los pueblos del Caribe, indicó que ese principio está plasmado en el preámbulo de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas y los documentos fundacionales de las Organización de Estados Americanos (OEA), que resaltan que los estados miembros deben defender y promover la soberanía y la independencia de los pueblos.

Gonsalves hizo alusión a este tema, para explicar por qué San Vicente y Las Granadinas votó a favor de la no injerencia en los asuntos internos de naciones como Nicaragua y Venezuela, y demandó el respeto a la soberanía y autodeterminación de cada pueblo.

“Saben en la OEA que San Vicente y Las Granadinas votaron firmemente con el gobierno y el pueblo de Nicaragua, los estadounidenses son nuestros amigos, nuestro pueblo no tiene enemigos ni busca enemigos y tenemos buenas relaciones con nuestros amigos estadounidenses, pero de vez en cuando aún los mejores amigos tienen desacuerdos, y cuando hay desacuerdos pues lo decimos y lo decimos con dignidad, así que cuando mis amigos me preguntan por qué San Vicente y la Granadinas votó como votó en la OEA con relación a Venezuela y Nicaragua, nuestra respuesta fue muy sencilla, miren por favor el preámbulo de la carta de las Naciones Unidas, lean también el capítulo uno y el capítulo dos de las Naciones Unidas, lean los documentos fundacionales de la OEA y todos esos documentos repiten casi palabra por palabra los de la OEA lo que dice la Carta de las Naciones Unidas, dice que debemos defender la soberanía y la independencia de los pueblos libres”, resaltó.

Añadió que en base a estos principios, se debe promover la no intervención y la no interferencia en los asuntos internos de los diferentes países.

“Estos principios valen para siempre, son duraderos y constituyen el cuerpo y la esencia del derecho internacional”, dijo Gonsalves, quien luego añadió que no hacerlo, es violentar las leyes y fomentar la cultura de la ley de la jungla, donde sobrevivirían los más fuertes.

“En un entorno nacional la ley existe para proteger a los débiles y somos iguales ante la ley, si así no fuera, sería la ley de la jungla y la supervivencia del más fuerte, igual en el sistema político internacional, el derecho internacional es lo que protege a los países”, afirmó.

Rechazó la actitud de países que no les importa el derecho internacional y por tanto tampoco les importan entidades como la Corte Internacional de Justicia en la Haya.

“Hay países que no les importa el derecho internacional y dicen ´al carajo con la Corte Internacional en la Haya´, en un mundo construido así sería un mundo en que valiera la ley de la jungla internacional en que la vida seria desagradable, brutal y corta”, lamentó.

Indicó que San Vicente y Las Granadinas siempre respaldan la soberanía, autodeterminación y no interferencia. En el caso de Nicaragua nada tiene que ver si se respalda o no al Gobierno sandinista, sino que las familias nicaragüenses están protegidas por esos “principios fundamentales” y esto debe ser respetado.

“Eso no tiene nada que ver si se apoya o no al presidente Ortega, son principios fundamentales que protegen a las familias de Nicaragua, a todas las familias”, señaló Gonsalves.

Nicaragua vive momentos de paz

Al comienzo de sus palabras, el líder caribeño resaltó que Nicaragua vive momentos de paz, días de tranquilidad, tal y como aconteció esta noche que los nicaragüenses conmemoraron al comandante Carlos Fonseca Amador.

“Hay miles de personas aquí con nosotros celebrando esta noche, es una noche bella, tranquila”, resaltó. “Nicaragua está unida, ni un paso atrás. Somos católicos como mi persona, pentecostales, evangelistas, y decimos juntos que hoy es el día que Dios hizo que nos alegremos de haber vivido un día más, dijo.

Llamó a ser optimistas y dejar las lamentaciones. “Hay creyentes que piensan que lo que hay que hacer es recitar lamentaciones. Yo no soy hombre de lamentaciones, Daniel tampoco es hombre de lamentaciones, Rosario no es una mujer de lamentaciones, creyentes nosotros somos optimistas, porque Dios y su compasión todos la sentimos. Mañana, tras mañana recibimos su misericordia y todos lo que necesitamos su mano nos la ha brindado, grande es su fe”.

También hizo un llamado a no creer en persona disfrazado de cristiano y llaman a estarse lamentando.

“Así que cualquier persona que llegue a ustedes disfrazado de una ideología cristiana diciendo que lo que hay que hacer es lamentarse, más bien quieren que ustedes se pierdan, cuando salí del hotel esta mañana vi la alegría (…) vi la catedral,el azul del cielo y ahí más arriba el sol brillando sobre toda la gente, en el aniversario de la caída en combate del compañero Carlos Fonseca, el sol brillaba de manera brillante con las ideas de Carlos Fonseca, brillante en una manifestación dentro del movimiento sandinista liderado por el compañero Daniel”.

Nicaragua y Venezuela respetuosas del derecho internacional

Llamó a enterrar la violencia y resaltó que tanto en Nicaragua, como en Venezuela no se dan situaciones de gente armada que mata por razones raciales, ni tampoco que llegan a los colegios, universidades o centros de recreación a asesinar.

“Que yo sepa en las calles de Managua no te pegan tiros por tu color negro, que yo sepa la policía no te hostiga por ser afrodescendiente, por ser indígena, por ser mestizo. En Nicaragua y en Venezuela, no hay personas armadas que llegan a los cines, a los lugares donde se reúne la familia y empiezan a balearlos. En Nicaragua, en Venezuela en las escuelas de secundaria, ni en las universidades no tenemos situaciones en que llegan y les disparan y los matan por docena. En Nicaragua y en Venezuela no hay más personas afrodescendientes en las cárceles, que hubo incluso durante la época de la esclavitud y tampoco son países que piden intervenciones militares, que piden y organizan grupos en las naciones y en la OEA”.

Y a pesar de las dificultades en América Latina y el Caribe, se resuelve de buena manera las relaciones humanas entre los diferentes grupos étnicos.

“Somos sociedades creolizadas, somos como una sinfonía, somos los hijos e hijas de los garífunas, somos el ritmo de África, somos la melodía de Europa, somos las cartas de Asia, y somos la lírica nativa de América Latina y el Caribe”, apuntó.

Y añadió que en toda sinfonía siempre de vez en cuando hay disonancia, “pero las sinfonías superan las disonancias y luego vuelven a hacer grandes sinfonías, no se necesita ninguna intervención”, reiteró al hacer el llamado a no interferir en los asuntos internos de las naciones.

Daniel, un líder elegido democráticamente

Gonsalves, destacó que esta noche, gente tranquila se reunió para escuchar a su líder democráticamente elegido. “¿Parecemos una turba desorganizada?”, preguntó, recibiendo como respuesta un “No”, de los asistentes.

Podemos decir incluso que la estrella metafórica de Carlos Fonseca está en nosotros y nosotras, no en el cielo”, dijo, agregando que el comandante Carlos Fonseca brilla como los sandinistas como una estrella en el corazón de los nicaragüenses.

Hizo referencia a la estrella navideña que está en el árbol erigido en la plaza donde se realizó el acto. “Es la estrella que guió a los tres Reyes Magos y nosotros como comunidad cristiana, nos preparamos en estos días para celebrar el nacimiento de nuestro señor Jesucristo”.

Criticó el hecho que hay algunos que reprochan el árbol navideño y quieren arruinar también esta estrella, aduciendo que el comandante Daniel quiere, con el árbol de Navidad obligar a la gente a pensar que todo está normal. “Pero ni siquiera Daniel tiene el poder de obviar la navidad, así que llegamos a esta navidad como una familia unida”, ironizó.

El Compañero Ralph Gonsalves relató que cuando las delegaciones llegaron al mausoleo “mucho más importante que el mármol en el mausoleo, es lo que está indeleblemente escrito y colocado en las mentes de los pueblos latinoamericanos y caribeños”.

Agregó que quienes con su heroísmo y su gloria nos heredaron esta magnífica civilización, haciendo referencia a los héroes como Carlos Fonseca.

“Quisiera decir lo siguiente a los jóvenes que el futuro lo podemos arruinar todo el tiempo, no hay ningún otro momento en que se puede arruinar el futuro, porque el presente ya es el pasado, el pasado es la gloria, el heroísmo y también los errores de nuestros antepasados. Y usamos la gloria y el heroísmo para darnos ánimos y nunca para arruinar el futuro. Que en todos los tiempos el futuro es lo único que tenemos”.

Dijo estar muy complacido de estar en Nicaragua, “de estar aquí esta noche y realmente quise venir para expresar mi solidad y nuestro amor con todas las familias de Nicaragua de parte del Pueblo de San Vicente y Granadinas”.

Genocidio contra el pueblo garífuna

Dijo que somos su familia de sangre y relató que, en 1797, después de que los británicos habían derrotado a la resistencia garífuna en San Vicente, realizaron actos de genocidio.

“Y grandes números de supervivientes tuvieron que exiliarse, y enviaron a estos exiliados, los obligaron a salir y los enviaron a la bahía de Honduras, a la isla de Roatán, donde los únicos animales que vivían en aquel tiempo eran iguanas y garrobos, pero sobrevivieron, y les fue bien, y hoy sus descendientes, siguen y viven en Belice, en Honduras, en Guatemala, en el Bronx de Nueva York, California ya Costa Caribe de Nicaragua”.

“Y cada año hay garífunas de Nicaragua que cuando llegan a San Vicente besan el suelo porque es su hogar espiritual, y entonces lo que pasa en Nicaragua es cosa mía también, es cosa de San Vicente y las Granadinas. Y mientras nuestro partido de unidad laborista esté en el poder, y llevamos 18 años, y mientras yo tenga aliento en mi cuerpo, les diré a mis amigos que no intervengan, que se abstengan de intervenir. Extienda mejor que una genuina amistad para ayudar, para reparar la herencia de subdesarrollo de la esclavitud africana y de la explotación monopólica y capitalista, y más bien dedíquese ayudar a las familias de Nicaragua para lograr de lo que están convencidos, que hay una mejor manera de vivir, que es posible”.

Finalmente dijo que era una noche para ofrecer su amor, “y lo mismo para mis amigos estadounidenses, y envío mi mano de paz hacia ellos, con la esperanza de que aprieten la mano que yo les extiendo, porque yo como católico y voy a la iglesia, cuando el sacerdote dice: Como señal de paz, tómense de la mano los unos a otros. Si yo le doy mi mano de paz al comandante Daniel Ortega y usted toma mi mano, usted recibe paz, pero si usted no me da la mano usted no recibe paz. ¡Muchísimas gracias y que Dios los bendiga a todos!”.