Estancia Victoriana, ubicada en el camino viejo a Nindirí, es el lugar perfecto para pasar días de descanso rodeados de la calma que transmite la vista de laguna de Masaya y el cráter del volcán Masaya.

De las montañas de Rivas salieron Oswaldo Jerez Grillo y Miriam Corea Quintana, quienes se enamoraron de la belleza de Masaya que, con sus flores y lagunas, permite una vista única.

"En Estancia Victoriana Nindirí recibimos bodas, bautizos, cumpleaños. A las novias le gusta mucho venir a casarse por la vista", recalcó.

Además de ser un restaurante que ofrece una gran variedad de alimentos, cuentan con diecisiete habitaciones personales, familiares y grupales.

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"Si uno quiere disfrutar de las habitaciones en este momento las tenemos a 38 dólares, incluyendo el desayuno", informó.

Si usted desea pasar el día en la piscina los niños pagan cinco dólares, los adultos diez dólares, que son consumibles.

"Los fines de semana brindamos un servicio para la gente que desea degustar unas cervecitas, refresco natural o comida, además de la piscina", dijo Oswaldo.

"Invito a las familias que nos visiten. Tenemos un hermoso mirador, dos salones el Santiago y Santiaguito. Mi esposa y yo le damos un servicio personalizado a la gente".

Para las vacaciones de fin de año ya están listos. Cuentan con un buen número de reservaciones para eventos.

"Este es un rinconcito muy lindo de Masaya y Nindirí y aquí le damos calor humano a la gente y pronto estará listo un mirador sendero que da un ambiente de montaña, sembrando árboles para seguir amando Nicaragua", subrayó.

La Bandeja, entre comida y jardines

Jesús Conton Elisabeth, es propietario del restaurante La Bandeja, que se encuentra en la Carretera Niquinomo-Masatepe, kilómetro 53 y medio.

Aquí apenas usted entra se topará con racimos de plantas que adornan la estancia.

Además hay columpios y resbaladero para los niños y niñas.

En gastronomía la especialidad es el pescado a la bandeja.

"Lo inauguré en 1978. Cumpliré cuarenta años atendiendo a mi clientela con mucho cariño y con una atención esmerada", dijo.

"Para la temporada fuerte que viene le damos gracias a Dios que tenemos las primeras reservaciones para casamientos y cumpleaños, siempre es uno de los lugares favoritos para todo tipo de eventos".

"El secreto de nosotros es la atención esmerada, tratar de propiciar al cliente que el lugar sea como su casa, un oasis para recrearse, quitarse el estrés del trabajo y de los problemas".

"Estoy recuperando mi clientela después de todas las cosas que hubo en Nicaragua, poniéndose la economía en una situación difícil. Aquí vamos a recibirlos con los brazos abiertos", culminó Jesús.

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