La Vicepresidenta de Nicaragua, compañera Rosario Murillo, en su mensaje del mediodía de este 14 de agosto, hizo un recuento del informe presentado ante la Asamblea Nacional por el Ministro de Hacienda y Crédito Público, compañero Iván Acosta, sobre lo que destruyeron personas que ella calificó de terroristas, golpistas y clasistas. “Saqueo inmisericorde de la infraestructura productiva y de los servicios públicos y privados”, subrayó.

“¿Cómo nos sentimos en esta Nicaragua donde se restaura la seguridad y la paz todos los días? ¿Cómo nos sentimos de agradecidos a Dios, de contentos, en medio de la constatación la confirmación de la tragedia económica que provocaron los golpistas, los terroristas, los infames que pagarán sus crímenes? ¿Cómo nos sentimos cuando hay 198 familias que perdieron sus seres queridos y que ellos mataron? ¡Ellos los mataron! ¡Y que paguen por sus crímenes!”

Destacó que en medio del dolor, en medio de la confirmación de la destrucción de los terroristas golpistas, en medio, como siempre se alza fortalecida el alma nicaragüense, la conciencia nicaragüense, que discierne, que sabe y que responsabiliza a los financieros, a los que ejecutaron a los que respaldaron el crimen de destruir Nicaragua y el crimen de 198 hermanos nicaragüenses cuyas vidas quedaron ahí. Y el crimen del secuestro nacional que vivimos todos, donde fuimos impedidos de circular, un derecho constitucional, de trabajar, de ganarnos la vida honradamente, de estudiar, de ir a los centros de salud.

“¿Cuántas personas se grabaron o fallecieron porque no los dejaron pasar por esos tranques de la muerte? La memoria, aquí está la memoria, en todos nosotros, viva, la memoria de lo que quisieron arrebatarnos, y de lo que durante 12 semanas nos arrebataron de hecho, la libertad de movilizarnos, de trabajar, de acudir a las escuelas, a las universidades, la destrucción de las escuelas, de los centros técnicos, de las universidades donde, como decíamos ayer, no van los hijos de los ricos, destruyeron los centros de estudios de primaria, preescolar, secundaria, técnico, tecnológico, universidades donde estudian los hijos de los pobres”, enfatizó.

Címenes cometidos con sentido clasista

Agregó que este fue un golpe terrorista, estos fueron crímenes cometidos con un sentido clasista de odio a los pobres, donde los ricos financian por algo será, “porque ahí no hay una opción preferencial por los pobres, hay una opción preferencial por seguir acumulando riquezas en detrimento de los pobres. Y se ensañaron en los hospitales, en los centros de salud, en las ambulancias. Ahí no van los ricos, ahí van los pobres y quisieron despojar a los pobres del derecho a la salud, al derecho a la educación, eso quisieron, eso pretendieron y por eso pagarán. ¡Justicia para las víctimas en toda Nicaragua, del terrorismo golpista! Qué paguen por sus crímenes”.

“Cuánto destruyeron. Hoy hacia el compañero Iván Acosta el recuento de lo que destruyeron. Saqueo inmisericorde de la infraestructura productiva y de los servicios públicos y privados. Cuando decimos servicios públicos estamos hablando de educación, estamos hablando de salud, estamos hablando de todos esos centros donde estamos atendiendo, porque seguimos atendiendo. La agricultura, toda la atención para seguir produciendo en medio de la inestabilidad climática. ¿Y a quién beneficia eso? A los pequeños y medianos productores. Por eso decimos que ese es golpismo, terrorismo clasista”.

La Vicepresidenta hizo énfasis en que los golpistas destruyeron todos los programas, o quisieron destruir todos los programas socioproductivos que luchan contra la pobreza, que sencillamente encaminan a las familias en cada lugar de Nicaragua a salir de la pobreza, a romper el ciclo de pobreza que esos mismos ricos han impuesto a lo largo de la historia en nuestro país.

“Un golpe terrorista, un terrorismo golpista clasista es lo que tuvimos en nuestro país, pero Nicaragua está hecha de vigor y de gloria, está llena de esperanza y confianza, que tiene fe, fe en Dios y habla en español, esta Nicaragua Cristiana, Socialista y Solidaria, no solo se repone y se está reponiendo, sino que va a ir adelante, con toda la fuerza formidable de nuestro espíritu. Y eso es lo que más les irrita, lo que más les molesta, porque es el reflejo de su derrota, es ese espíritu emprendedor del pueblo nicaragüense que se moviliza, trabajando, disfrutando, alentando la alegría, con espíritu cristiano fraternal. Ese es el reflejo de su derrota, porque están derrotados y es lo que no soporta que les recuerde el ambiente que vivimos”.

“Están derrotados. Les duele, les arde, los enloquece, cuando ven que el pueblo se moviliza, que quiere trabajar, que quiere disfrutar porque tenemos derecho, tenemos derecho a la salud, tenemos derecho a la educación y las familias que no son pudientes son las familias que se benefician de todos esos programas, como decíamos, y tenemos derechos y vamos a mantener y resguardar esos derechos de un gobierno que en cristianismo, socialismo y solidaridad ha desarrollado y reconocido por los organismos internacionales una oposición preferencial por los pobres, y no para que sigan siendo pobres, sino para que salgamos de la pobreza, como veníamos, saliendo de la pobreza, con indicadores económicos extraordinarios para un país pequeño con pocos recursos, pero con mucha laboriosidad, mucho empeño, mucha decisión de vencer, como pueblo luchador, como decía nuestro Comandante Daniel. Pero todo eso lo estamos recuperando. Todo eso lo estamos relanzando con esperanza y confianza hacia el futuro, es el futuro que estamos creando todos juntos.

La Compañera Rosario dio cifras del informe que presentó el Compañero Iván Acosta ante la Asamblea Nacional.

“Cuántas familias perdieron sus trabajos, 356 mil 274 cabezas de familias fueron lanzados al desempleo por el terrorismo golpista, clasista, porque esas no son familias ricas, no son familias que viajan continuamente de un lugar a otro. Estas son familias pobres o familias que venían prosperando y pasando ya a ser familias de clase media, familias emprendedoras, luchadoras, trabajadoras perdieron sus trabajos. Un millón 500 mil personas son las que están representadas en ese número de 356 mil 274 cabezas de familias que perdieron sus trabajos, a quienes terroristas, golpistas, infames, los llevaron al desempleo".

“Pero vamos a salir adelante, vamos a seguir trabajando, porque tenemos una cualidad en nuestra alma nicaragüense, y si no podemos por aquí, vamos por allá, pero trabajamos y nos ganamos la vida honradamente, y el país va a volver a prosperar”.

Se refirió a estrategia de noticias falsas sobre Nicaragua, destacando que es una criminal estrategia de comunicación que tienen los golpistas, “estrategia internacional de difamación, de desprestigio, de desinformación sobre lo que sucede en Nicaragua, todo eso se va a ir cayendo por cuenta propia, precisamente porque la gente puede venir con libertad a Nicaragua y observar lo que estamos viviendo y cómo estamos viviendo, y cómo estamos llenos de deseo de trabajar, emprender, prosperar y de retomar el buen rumbo que traíamos. Y esa campaña de desinformación, de difamación, distorsión de la realidad nicaragüense va perdiendo fuerza totalmente. Cuando uno observa la infamia, las mentiras que dicen, bueno eso no tiene posibilidad de sostenerse a mediano, ni a largo plazo. Podrán por un tiempo, pero ni pudieron ni podrán, más adelante esa estrategia de difamación no se sostiene, no es sostenible”.

“Cualquiera viene y ve que aquí estamos viviendo con esperanza y que hemos reconstruido nuestra seguridad. Y volveremos a tener los mejores índices de seguridad de la región, tengámoslo por seguro, démoslo por hecho. Dios está con el pueblo y con las familias nicaragüenses, y con Dios no hay imposibles”.

“88 edificios de alcaldías nos destruyeron. ¿A quién sirven las alcaldías? ¿A quién sirven si no es al pueblo? 46 edificios de la Policía Nacional, 4 edificios del Ministerio de Agricultura, 2 de Mifamilia, 1 de MTI, 47 ambientes escolares. Es lo que decíamos. 21 unidades de salud”.

“Todo eso debemos facturarlo a los que financiaron, a los que ejecutaron, a los que respaldaron este intento de destrucción, o esta destrucción, no solo del erario público, sino destrucción de la vida buena que teníamos y que volveremos a tener porque no podemos tener piedad, porque somos gente de fe y sabemos que vamos adelante.

Fueron 251 edificios públicos destruidos. “Este es un reporte que, a cualquiera, con tres dedos de frente, pero sobre todo con mucha alma, a cualquiera le golpea. Todavía no me explico cómo hay gente que pueden respaldar esta destrucción. No me explico que hay gente que habla de salida. La salida es que paguen por sus crímenes todos los culpables, todos los responsables. Que paguen por sus crímenes, que paguen por la destrucción de Nicaragua y por los 198 hermanos nicaragüenses que nos mataron. Y aquí sigue la lista de la destrucción es larga, sigue la lista, pero sigue la lista de la construcción”.