El Gobierno de Nicaragua rechazó el ilegítimo proyecto de resolución presentado este jueves en sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), al igual que la convocatoria que hizo este organismo "ya que su intención sigue siendo de carácter intervencionista". 

Al tomar la palabra, el Canciller de Nicaragua, Denis Moncada, reiteró que los asuntos internos de Nicaragua, deben y tienen derecho a resolverlos los nicaragüenses.

No estamos de acuerdo con la convocatoria del Consejo Permanente, porque  Nicaragua no ha dado su parecer para esa convocatoria y no estamos de acuerdo con el orden del día”, expresó.

Recordó que no se les dio la palabra a consideración del orden del día.

Moncada hizo énfasis que Nicaragua no está de acuerdo con la resolución de proyecto puesto en agenda, misma que buscaba ilegítimamente la aprobación de un proyecto de resolución para la creación de una supuesta comisión especial.

No estamos de acuerdo con el proyecto de resolución, por mucho maquillaje que se le ha dado en reuniones en mesas de trabajo, la esencia sigue teniendo el mismo espíritu, incidir, intervenir, hacer injerencia en Nicaragua”, afirmó.

Recordó que Nicaragua es un estado libre, independiente, soberano “Y No hemos pedido apoyo al Consejo Permanente de la OEA, para que analice una situación propia de estado de Nicaragua”.

No admitimos, rechazamos todo lo que se está actuando en este Consejo Permanente, desde su convocatoria, desde el orden del día y modificaciones”.

El representante de Nicaragua ante la OEA, sostuvo que de manera grosera se había suspendido la reunión del Consejo Permanente de la OEA en la mañana, sin someterla a la consideración y decisión de los representantes de América Latina y el Caribe.

Esos procedimientos no son legales, ni reglamentales y constituye una barbarie en un organismo internacional”, reafirmó el diplomático nicaragüense. 

Sesión se realizó sin anuencia del Gobierno de Nicaragua

En una segunda intervención, el Canciller Denis Moncada, reiteró que esta nueva sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, se realiza sin la anuencia, ni la aceptación del Gobierno de Nicaragua.

Manifestó que para el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, los principios que deben regir a esta organización, están plasmados en su carta constitutiva, para afianzar la paz, la justicia, respeto a la independencia, soberanía y fomentar la solidaridad entre sus estados”.

Muy claramente la carta de la OEA, establece un límite a sus facultades y una expresa prohibición de intervenir en los asuntos de la jurisdicción interna de los Estados Miembros”, aseguró.

Dicha prohibición está siendo irrespetada e incumplida por algunos Estados miembros, transgrediendo la carta de la OEA, produciendo daños y perjuicios al Estado, al gobierno y al pueblo de Nicaragua, actitud carente de fraternidad y solidaridad, lo que obliga a los Estados miembros a reflexionar seriamente sobre las responsabilidades que ello implica”, puntualizó.

Moncada dijo que esta 5ta sesión del Consejo Permanente fue convocada para continuar una actitud de hostigamiento, revanchismo político y diplomático contra Nicaragua.

Se trata de imponer una resolución que no cuenta con la anuencia, ni la aprobación del gobierno de Nicaragua y no ha sido solicitada por nuestro país”, expresó.

Señaló que este actuar amerita un serio análisis por los países miembros de esta organización.

Expresamos nuestra más enérgica protesta y desacuerdo al proyecto de resolución del consejo permanente, presentado por las delegaciones de Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú por ser una acción inamistosa e injerencista a los asuntos internos que conciernen única y exclusivamente al pueblo nicaragüense”, expresó.

Condena maniobra de carácter intervencionista

El gobierno de Nicaragua, condenó enérgicamente esta maniobra política-diplomática de carácter intervencionista, que sin el consentimiento del gobierno de Nicaragua, se ha presentado en el plenario del Consejo Permanente de la OEA en un acto de injerencia en los asuntos internos del estado y violación a la soberanía nacional, "lo cual rechazamos y condenamos¨, dijo.

Señaló que el gobierno de Nicaragua no acepta la conformación de ninguna comisión especial o grupos de trabajo del Consejo Permanente de la OEA, para tratar sus asuntos internos y no aprueba todas las reuniones del Consejo Permanente que con esos mismos fines, se realicen sin la anuencia del gobierno.

Rechazamos en toda y cada una de sus partes esta resolución, que no tendrá validez, ni carácter vinculante para Nicaragua; lo más prudente y razonable es no aprobarla”, indicó.

Nicaragua no aceptará a ninguna comisión o grupo de trabajo

"Nuestro país no recibirá en su territorio a ninguna comisión especial o grupo de trabajo que organice este Consejo Permanente, sin la voluntad expresa del Gobierno de Nicaragua", dejó en claro el Canciller Denis Moncada.

Explicó que este tipo de precedentes no le conviene a la mayoría de países representados en la OEA. Y refirió que esta posición se planteó en el momento en que el intento de Golpe de Estado en contra del Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega había sido neutralizado.

Nicaragua restaura paulatinamente su vida cotidiana y su actividad económica y productiva; continuamos sosteniendo que el diálogo entre nicaragüenses, es la ruta para alcanzar de forma consensuada la solución de los problemas de Nicaragua, restitución de la paz, estabilidad, seguridad y prosperidad de todo el pueblo de Nicaragua”, dijo.

Recordó al Consejo Permanente que Nicaragua está resolviendo su situación interna en el marco de estado de derecho y del fortalecimiento progresivo de la institucionalidad democratita electoral.

Moncada exhortó a los miembros de esta organización a actuar con prudencia, mesura y ponderación, para que se respete la soberanía y dignidad de los nicaragüenses a quienes les compete resolver sus asuntos internos con la cooperación internacional, cuando así lo solicite el estado de Nicaragua.

Maniobra política y diplomática de carácter intervencionista

El canciller nicaragüense solicitó a todos los y las representantes de los diferentes países más reflexión sobre la situación de Nicaragua, y no caer en actitudes de injerencias, de perjuicio y daños que se realice al Estado y al pueblo de Nicaragua.

“Reflexionar sobre la responsabilidad política, jurídica que adquieren los Estados en el seno de un organismo como este al tomar decisiones que afectan no solo a Nicaragua, sino también a la región centroamericana y a los demás países de América Latina y El Caribe”, agregó.

El diplomático valoró que, con una resolución de este tipo de injerencia en Nicaragua, la OEA vuelve hacia el pasado y asume las funciones históricas y tradicionales del Ministerio de Colonias, de Estados Unidos.

 “El Ministerio de Colonias que cumplía su misión y sigue cumpliendo su misión de injerencia e intervención. No es casual la ubicación de este edificio de la OEA calle de por medio de la Casa Blanca y a pocos pasos del Departamento de Estado. Encontremos la naturaleza y la envergadura de las misiones que cumplía para dominar a nuestros pueblos, para juzgar a nuestros pueblos, para seguir señalando las directrices de lo que deben hacer en contra de aquellos países y de aquellos gobiernos que no coinciden con el consenso de Washington”, explicó.

En ese sentido, Moncada aseguró que “Nicaragua no va a coincidir con el consenso de Washington a partir de actitudes injerencistas, actitudes intervencionistas de la OEA o de otro organismo internacional”.

Papel histórico de OEA: ser la punta de lanza del imperio

En su última participación ante el Consejo Permanente, el Canciller Moncada reiteró que si algún compromiso histórico sigue cumpliendo la OEA, es ser ministerio de Colonia, diseñado por los Estados Unidos, para ejercer permanentemente su intervención e injerencismo.

 “Su trabajo es el de subordinar a Estados y gobiernos de este hemisferio occidental, que no defienden ni representan los intereses de las grandes mayorías, excluidas de este hemisferio", explicó.

Señaló que, de forma reiterativa, el Consejo Permanente de la OEA, incansablemente viene convocando a sesiones y sesiones, para intervenir y realizar una injerencia directa en los asuntos directos de Nicaragua.

Moncada recordó que algunos sectores del gobierno norteamericano son mentores del Golpe de Estado contra el gobierno legítimamente constituido de Nicaragua “y ellos lo saben muy bien, saben que al interior del país ha retornado la calma, la paz, libre circulación de personas y mercancías, el comercio vuelve a florecer y  se restaura la vida cotidiana de los nicaragüenses”.

Mencionó que no hay más torturas, ni incineraciones de personas, ni saqueos, porque ya no hay tranques sostenidos por grupos terroristas y vandálicos de la derecha”.

La policía, antes obligada a replegarse a sus delegaciones, por petición de algunas autoridades eclesiales y dialogantes, volvió a las calles para restablecer el orden y seguridad; esto permitirá a los nicaragüenses avanzar en el camino de la paz, la unidad y la reconciliación nacional”, aseguró.

El golpe de estado ha sido derrotado

El representante de Nicaragua ante la OEA, expresó que el Golpe de Estado en Nicaragua ha sido derrotado y con ello las pretensiones imperiales de derrocar al Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional, legalmente e constituido.

Dijo que ahora los golpistas recurren a las amenazadas, la presión y el chantaje con las organizaciones internacionales y organismos financieros internacionales, para dañar la economía de país.

Los nicaragüenses continuaremos los mejores esfuerzos, para avanzar en paz, con diálogo, estabilidad y progreso en la tierra de Sandino y Darío. No permitamos que en este Consejo Permanente la OEA continúe haciendo su papel histórico nefasto, en la historia de América Latina y el Caribe”, expresó.

Moncada aprovechó para agradecer a los delegados que han razonado, reflexionado y que han apoyado a Nicaragua en esta situación.

Asimismo, hizo el llamado a no permitir que la OEA continúe siendo la punta de lanza del imperio norteamericano para avasallar a los pueblos.

En la mano de los representantes de los gobiernos de América Latina y el Caribe, está parte de las decisiones de ponerle freno a una actitud intervencionista e injerencista de los Estados Unidos de Norteamérica”, concluyó.