Familias nicaragüenses se dieron cita este domingo en Catedral Metropolitana de Managua, para celebrar una misa especial de bienvenida al nuevo representante del Papa Francisco en Nicaragua, el Nuncio Apostólico, Monseñor Waldemar Stanilaw Sommertag.

Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes, en nombre de los Obispos de la Conferencia Episcopal, Presbiterio de esta Iglesia Arquidiocesana de la Provincia, religiosos, religiosas y laicos, ofreció sus palabras de bienvenida al nuevo Nuncio.

Para mí es una alegría que el Santo Padre, como una muestra de cariño y de cercanía a esta iglesia que peregrina en Nicaragua, lo haya nombrado a él como Nuncio Apostólico, como su representante aquí en Nicaragua”, expresó durante la misa, el Cardenal Brenes.

Expresó que el pueblo de Nicaragua se alegra, y le da la bienvenida a Monseñor Stanilaw, pidiendo que siempre Dios lo ilumine durante su misión en este país, como representante del Sumo Pontífice.  

Gracias por sus oraciones, gracias por su compañía, tenemos en él a un amigo, cuando quieran recurrir a él, estará recibiéndolos en la Nunciatura, que es la casa del Papa”, manifestó el líder religioso.

“La violencia contribuye a multiplicar la división y el sufrimiento”

Notablemente alegre por esta bienvenida, el Nuncio Waldemar Stanilaw, indicó que su misión es testimoniar el amor de Dios, y llevar el cariño del Papa Francisco a todo este pueblo, "llamando con insistencia a que los nicaragüenses se demuestren cada día como amantes de paz, de justicia, de reconciliación".

Yo sé que el pueblo nicaragüense está muy atento a las palabras del Santo Padre que pide rechazar toda violencia que contribuye solo a multiplicar la división y el sufrimiento, de modo particular entre los pobres y vulnerables”, reafirmó el Nuncio.

El líder religioso agradeció las hermosas palabras de bienvenida del Cardenal Brenes, y agradeció a su vez el recibimiento que le ha dado el pueblo católico de Nicaragua.   

Siempre he estado impresionado del gran amor que (el Cardenal Brenes) tiene por Nicaragua y por el pueblo de Nicaragua. Quiero tomar su ejemplo, para saber amar este pueblo, esta nación”, dijo.

“Estoy aquí para dar mi humilde contribución a todos”

En nombre de Dios, el embajador del Vaticano en Nicaragua, saludó a todas las familias, y en modo especial a los fieles que confían en el Todopoderoso.

Con toda humildad deseo estar con ustedes y en medio de ustedes como Pastor, Nuncio Apostólico nombrado por el Santo Padre, el Papa Francisco, su representante en Nicaragua”, dijo.

Expresó que Nicaragua tiene en su corazón un lugar privilegiado, tomando en cuenta que estuvo en este país desde 2003 y 2005, cuando tuvo la oportunidad de servir a la Iglesia como diplomático de la Santa Sede.

Ahora estoy físicamente de nuevo aquí para dar mi pequeña y humilde contribución para el bien de todos, y agradecer a Dios por esta nueva oportunidad”, manifestó muy emotivo, Monseñor Waldemar, durante la misa de este domingo.