Mensaje de la Compañera Vicepresidenta Rosario Murillo, miércoles 13 de junio de 2018.

Buenas tardes compañera, buenas tardes queridas familias de Nuestra Nicaragua, Bendita, Unida, Siempre Libre.

Compañeros, compañeras, decimos Unidas porque tenemos fe, y sabemos que Dios nos mantiene unidos de corazón.

Y Dios fortalece esa Unidad para que vayamos descubriendo, encontrando y habitando Rutas de Encuentro de Todos los Nicaragüenses, Rutas que nos permitan escucharnos, que nos permitan tomar en cuenta todas las posibilidades, todas las perspectivas y buscar lo mejor para Nicaragua porque todos somos, en primer lugar Hijos de Dios, en primer lugar Hijos de Nicaragua, y porque todos queremos, sabemos que queremos de distintas maneras, lo mejor para Nicaragua y lo mejor para Nicaragua en estos momentos es la Paz, la Paz y la Fe, tener Fe para caminar Rutas de Diálogo y Paz, tener fe para caminar Rutas de Justicia, Diálogo y Paz; tener Fe para encontrarnos, reunirnos y resolver, empezar a resolver, empezar a tratar aquellos puntos que debemos considerar todos con el Bien Común y el Buen Corazón y la Buena Fe en el centro.

Nosotros como personas de Fe, como cristianos, sabemos que no podemos nunca perder la Fe, así lo dijo Cristo cuando calmaba la tempestad y en el Evangelio de San Marcos, hay un episodio hermosísimo, cuando una se levantó una gran tempestad de viento y las olas caían en la barca donde iba Jesús con los discípulos y se anegaba, y Jesús en la popa dormía sobre un cabezal y le despertaron y le dijeron: Maestro, no tienes miedo que vayamos a morir y levantándose, Jesús reprendió al viento y dijo al mar, calla, enmudece, y cesó el viento y se hizo grande bonanza dice la Biblia.

Y les dijo: ¿Por qué estáis así, amedrentados, por qué teméis? Acaso no tenéis Fe. Eso es muy, muy importante, la Fe. Con eso vivimos, con eso sabemos trascender con Fe en el corazón, con Alma Buena sabemos enfrentar los retos, los desafíos y encontrar respuestas. Respuestas iluminadas, respuestas que llegan del Espíritu Santo, respuestas que llegan del Espíritu de Bien, que animan, debe animar a los seres humanos y más en esta Nicaragua, donde ya se ha sufrido y se sufre suficiente.

Ya no más. Todos queremos Paz. Todos queremos trascender estas circunstancias duras, dolorosas, trágicas, todos queremos encontrar en las mesas de diálogo las posibilidades de trazar un camino para ir adelante en esta Nicaragua, fortaleciendo la Paz, creando Paz.

Nuevos Tiempos de Paz, de Seguridad, Tranquilidad y de Bien Común.

Bueno, ahí la Policía Nacional acaba de pasar su Reporte donde se informa de personasque, desgraciadamente, armadas de odio, realizan hostigamientos a la Policía, roban Ambulancias, secuestran Personas, torturan personas... Armados de odio ! Y és lo que tenemos que erradicar de nuestro País, ese odio que de repente se apoderó de algun@s.

Pero bueno, tod@s somos Herman@s, tod@s somos nicaragüenses, y tod@s tenemos que aprender a perdonar, independientemente de que estemos compartiendo tanto dolor, tanto sufrimiento. Aprender a perdonar para ir Adelante, y pedirle a Dios que esos Corazones se llenen de Amor, “que cese la violencia y el odio”, como dice San Juan Pablo II, “porque Dios siempre puede más”.

Así lo dice el Santo Padre San Juan Pablo II : “Dios siempre puede más”, y confiamos en Dios que esos Corazones se abrirán al Amor, al Amor de Cristo que, como también dice San Juan Pablo II, “no és impotente aunque esté en la Cruz”.

És Poderoso, és Potente, y a ese Amor nos acogemos tod@s, para reencontrarnos como nicaragüenses, para dejar de provocar sufrimiento, para tomar en nuestras manos la Fé Cristiana, y desde esa Fé Cristiana Potente, Poderosa, que redescubre o sabe redescubrir el Amor todos los días, avanzar, caminar, y crear y habitar los Nuevos Tiempos que estamos seguros Dios tiene para nuestra Nicaragua : Tiempos Milagrosos, Prodigiosos, Tiempos que debemos habitar.

Y no nos atrasemos, no nos llenemos de rencor o de más rencor, no sigamos siendo promotores de violencia, seamos Promotores de Cariño. Independiente de donde estemos en este momento, seamos Promotores de Cariño. És mucho más difícil amar, o construir, que destruir. Destruir és fácil, odiar és fácil, lo más difícil és encontrar el Corazón que late en cada uno de nosotr@s, para encontrar el Amor.

Encontrar el Amor en el Corazón que tod@s tenemos, y disponernos a vencer el odio, con el Amor de Dios que siempre puede más; a vencer el odio, a vencer el temor, y a llenarnos de Fé, para saber ir Adelante, como hij@s de Dios, e hij@s de nuestra Nicaragua. Y en Nombre de Jesús sabemos que és posible.

En Nombre de Dios Todopoderoso, en Nombre de Jesús, en Nombre de Nuestra Madre María, sabemos que és posible que reine el Amor en Nicaragua, y que nos encontremos para comprendernos, como decíamos ayer, San Francisco dice “que no busque yo ser comprendido, sino comprender...”; para comprendernos, entendernos, y trascender hacia esos Nuevos Tiempos que debemos crear.

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Compañeros, compañera así estamos, viviendo tiempos difíciles, conociendo de actitudes menos cristianas, muchas veces, para unos o para las personas o para los seres humanos es difícil ponerse en el lugar del que si no trabaja no come, ponerse en el lugar de los que necesitan cada día hacer sus mandados, sus gestiones y cumplir con sus tareas que le representan el alimento en la mesa de la familia.

Es difícil, que porque nunca las personas aprendemos a ver al prójimo como a nosotros mismos, difícil pero no imposible, porque todos sabemos que con Dios no hay imposible; no hay imposible y por eso nosotros sabemos que con fe, con esperanza y con buen corazón, todos estos tiempos difíciles pasarán, definitivamente.

Y vamos a ser capaces de reunirnos, dejando atrás los odios, los egoísmos, esa incapacidad para pensar en el bien común y en las necesidades de los más vulnerables, de los que tienen menos.

Dejaremos atrás esos tiempos, en nombre de Dios, en nombre de Jesús, en nombre de María, dejaremos atrás esos tiempos y seremos capaces de ver, de sentir esa necesidad del prójimo de trabajar, de ver y sentir esa necesidad de las personas de no desatender sus oficios, sus labores.

Todo lo que represente alimento en la mesa familiar. Seremos capaces de volver a verlo y seremos capaces también de no realizar acciones de odio contra nadie, respetar la integridad del ser humano, respetar al ser humano en todas partes; la dignidad del ser humano.

No volver a realizar acciones de odio que expongan la dignidad de las personas. Seremos capaces estamos seguros, porque creemos, como creyentes, como cristianos, creemos y sabemos que con fe todo es posible.

Así es que en nombre de Dios que sabemos que siempre puede, sabemos que para Nicaragua están decretados Nuevos Tiempos, Tiempos de Concordia, Tiempos de Cariño, tiempos en los que no se despreciará a ningún ser humano.

Tiempos en que se respetará y nos respetaremos todos, tiempos en que no habrá zozobra ni angustia en los hogares, en las familias, para las madres, para las esposas, para los hijos, para los compañeros varones; no habrá zozobra, vendrán esos tiempos, lo tenemos claro y aprendido como creyentes.

En nombre de Jesús vendrán esos tiempos y aquí estamos, aquí quedamos trabajando con fe y alegría todos los días porque como decíamos con Dios no hay imposible y estamos despiertos, levantándonos cada mañana en alabanza, cantando, rezando, en nuestro interior a Dios porque sabemos que grande es su misericordia y hasta la luz como dice el salmo, su verdad.

Así que toda Nicaragua será para su gloria. Dios Mediante y Dios Adelante, estos hechos de odio que vemos, que estamos viendo, de oscuridad, de tinieblas, que vemos pasarán y se alzará la Luz de Cristo, se alzará la confianza que nos mandata Cristo, se alzará el cariño, porque en Dios hemos confiado y no tenemos ningún temor, ninguna preocupación; el dolor que sufrimos sí el dolor que compartimos con las familias que sufren, sí, pero sabemos estamos en Nicaragua, a pesar de las tinieblas, encontrando la Luz.

La Luz de los que vivimos, la Luz de los que creemos, la Luz de los que sabemos tener en alto el corazón, el buen corazón, el bien común, el amor cristiano; la Luz, la Luz, la Luz.

Así que hermanos y hermanos en todo momento en comunicación. Recibo muchos mensajes, por supuesto, de preocupación, pero sobre todo de fe, eso nos alienta y nos anima a todos porque sabemos que esas plegarias, esas oraciones, esa fe, crece y se entiende, y se extiende, y sabrá dispersar cualquier tiniebla y sabrá dispersar el odio que Dios Mediante se erradique de nuestra Nicaragua. Y así sea Amén, así sea.

Gracias compañeras, compañeros, nuestro Comandante Daniel les saluda con el compromiso de ir adelante, buscando, buscando afanosamente la Paz, la Seguridad, la Tranquilidad para las familias nicaragüenses.

Muchas gracias.