Este miércoles inicia el diálogo nacional que viene a abrir esa puerta de esperanza para dar soluciones a las circunstancias de violencia que se viven en el país.

Los líderes de la Iglesia Evangélica de las Asambleas de Dios han dado su posición respaldando esta iniciativa que abonará a la paz y estabilidad de Nicaragua.

"Nosotros siempre hemos sido pro diálogo, creemos que es correcto que el país tome esta ruta, la ruta del entendimiento, la ruta del diálogo y nosotros abogamos porque sea un diálogo que concluya con decisiones que abonen a la tranquilidad, a la paz y a la institucionalidad del país", expresó el Pastor Roberto Rojas, secretario de las Asambleas de Dios.

Agregó que han orado por ello y lo respaldarán e igualmente estarán pendientes de las decisiones que se den y generando alguna opinión en relación a su evolución.

Asimismo, el Superintendente de las Asambleas de Dios, Pastor Pedro Pablo Rojas, señaló que como Iglesia Evangélica ellos son promotores de la paz y también de la justicia.

"En este momento estamos frente a un gran conflicto, hemos vivido, estamos y los días que nos restan estamos llamando al pueblo evangélico a orar y lo hemos estado haciendo", indicó Rojas.

"El diálogo es la salida que tenemos en este momento, porque si no van a seguir más muertos, más heridos en este país, y no conviene por razón de que somos hermanos nicaragüenses", aseveró.

Por su parte, el Pastor Rafael Arista, vicepresidente de las Asambleas de Dios, refirió que tienen puesta la vista en el diálogo. "Estamos orando a Dios para que ilumine a todos los representados, nosotros deseamos que haya el mayor número de representaciones para llegar a un acuerdo donde las partes podamos encontrar una solución pacífica a nuestro país", acotó.

Hizo un llamado a quienes están en los tranques, a que hay que actuar con mayor juicio y responsabilidad porque se está afectando a los comerciantes y consumidores que nada tienen que ver, ya que con sus acciones llevan cada día al país a la bancarrota.

Las Asambleas de Dios no están de acuerdo con el saqueo ni la muerte de más nicaragüenses y se mantienen en constante oración por Nicaragua.