Las autoridades de Japón han enviado dos aviones del modelo Kawasaki T-4 para detectar contaminación radiactiva después del ensayo nuclear de Corea del Norte, informa 'Sankei Shimbun'.

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, ha ordenado la recogida y análisis de información sobre la prueba nuclear de Pionyang en cooperación con las agencias de Estados Unidos, Corea del Sur, China y Rusia. A su vez, desde Pionyang han asegurado que el ensayo "no provocó hundimientos del terreno, fugas radioactivas ni cualquier otro impacto negativo sobre el medio ambiente".

Pionyang ha asegurado que el ensayo corresponde a la prueba exitosa de una bomba de hidrógeno. Según el comunicado de las autoridades norcoreanas, la bomba termonuclear está diseñada para ser portada por misiles balísticos intercontinentales.

Seúl ha aseverado que "la prueba nuclear de Corea del Norte fue 9,8 veces más fuerte que la anterior", lo que supone que este ha sido el ensayo nuclear norcoreano más grande hasta el momento. Por su parte, un representante de la Agencia Meteorológica de Japón ha explicado "Incluso teniendo en cuenta posibles errores, los temblores actuales superan a los anteriores en no menos de 10 veces".