El Gobierno de Nicaragua, a través del Ministerio de Salud (Minsa), viene trabajando desde hace varios años en la detección temprana del cáncer cérvicouterino y del cáncer de mamas, dos de las enfermedades con mayor incidencia entre las mujeres.

“A nivel nacional desde el 2011 hemos venido trabajando en la contención del cáncer cervicouterino, y ahora venimos en una disminución de ese cáncer”, expresó Carlos Sáenz, Secretario General del Minsa, durante II Congreso Internacional del Cáncer Cervicouterino y Cáncer de Mamas, evento en el que participaron expertos de Nicaragua, Centroamérica y México.

En el año 2011 Nicaragua registraba por cada 100 mil mujeres mayores de 15, 14 muertes. Ya en el 2016 se ha disminuido a 11 muertes por cada 100 mil mujeres.

“Esto es un esfuerzo que hemos venido trabajando con el desarrollo de diferentes estrategias a nivel de nuestro país. La estrategia, una de ellas ha sido la detección temprana del cáncer, a través de la toma de muestras de papanicolau”, explicó Sáenz.

Actualmente se realizan casi 600 mil muestras de papanicolau, significativamente mayor a las 130 mil del 2011.

Otra de las estrategias que ha contribuido en la detección temprana es la movilización de las brigadas médicas de la institución, lo cual permite llegar hasta los sectores rurales.

Igualmente se han fortalecido las capacidades de los hospitales nacionales y primarios para mejorar la atención de las pacientes y garantizar el tratamiento precancerígeno.

Todo esto se refleja en que Nicaragua pasó de más de 300 muertes por cáncer cervical al año, a 250 el año pasado.

En el caso del cáncer de mamas, el Secretario General del Minsa aseguró que a nivel mundial más de 500 mil mujeres mueren por esta enfermedad.

Además señaló que en Nicaragua las mujeres han tomado conciencia del problema y por tanto están practicando más el autoexamen.

El doctor Roberto Guillén, jefe de oncología del Hospital Roberto Calderón, dijo que el Minsa ha hecho esfuerzos por descentralizar el servicio oncológico y por tanto garantizar el servicio en unidades médicas del interior del país. Esto es fundamental porque está permitiendo que más mujeres puedan tengan la oportunidad de tratarse a tiempo y no engrosar la cifra de muertes por estas enfermedades.

“Es importante que desde el momento que se diagnostique entre en función los cuidados paliativos, los cuidados paliativos es la atención global y total que se da a los pacientes que tienen enfermedades que no pueden ser erradicadas”, señaló Silvia Allende, del Instituto Nacional de Cancerología de México, quien lamentó la situación que tienen que pasar las mujeres latinoamericanas debido a la detección tardía de estas mortales enfermedades, muchas veces debido a los mitos culturales.