Durante la celebración de la misa vespertina en la catedral de Managua para conmemorar los 100 años del martirio del santo católico Carlos De Foucauld, Su Eminencia Cardenal Leopoldo Brenes, llamó a los nicaragüenses en esta época navideña, a convertir sus corazones en Jesucristo y a promover la reconciliación como una forma de vida.

Precisamente el alto prelado nicaragüense habló del tema de la conversión, ejemplificando la vida del santo Carlos De Foucauld, que en 1886 tuvo una profunda experiencia de cuando convirtió su vida para amar a Jesucristo, después de vivir una adolescencia y juventud muy dura.

“Estaba leyendo sobre Carlos De Foucauld y vemos toda una vida que bien podríamos en algún caso decir, de un abandono de Dios, él en algún momento lo pensó así, teniendo seis años y su hermano como 3 años quedaron huérfanos de padre y madre y comenzaron a vivir con los abuelos, a crecer en la vida de fe, pero el joven Carlos ya a los 13 años, prácticamente, como decimos los nicaragüenses, se tiró por la calle de en medio, se fue olvidando de Dios, de las Gracia, pero aunque uno se olvide, Dios no se olvida de nosotros”, señaló Brenes al detallar parte de la vida de este santo de la iglesia católica.

Reseñó que Carlos hacía su vida alejada de Dios, pero el Señor nunca lo abandonó. “Le digo con toda sinceridad que me ha impresionado ese pensamiento y ese deseo que Carlos tenia y hace la petición: ‘Si existe que yo te conozca’”.

A partir de esa petición, Dios no se hace de rogar y se muestra a De Foucauld, y le invita a cambiar de vida y partir de ahí, surge la conversión.

Igual, el Cardenal Brenes habló de Juan el Bautista, quien tuvo la misión especial de preparar el camino del Señor para que entre en la vida de hombres y mujeres.

“El Señor lo estaba llamando para ser un misionero, para llevar a aquellos hermanos inquietos quizás, o no inquietos, para conocer al Dios de amor y de misericordia y es lo que nos presenta Juan El Bautista, nos invita a buscar al Señor, a hacer esos propósitos buenos”, instó el líder religioso a los cristianos que llegaron a la eucaristía vespertina.

Fue aquí que Su Eminencia Brenes, instó a las familias a dejar atrás las rencillas, las desavenencias, el odio y convertirse como lo hizo Carlos De Foucauld, a servir a Dios, a reconciliarse y amar.

“Hay que nivelar nuestras vidas y nivelarla a una conversión, a nivel de un cambio sincero de vida, a un cambio sincero de nuestras actitudes. Juan El Bautista invita a un cambio total de corazón, a una conversión total, a un cambio radical en nuestras vidas”, instó el Cardenal Brenes.

La feligresía asistente a la misa, destacó las palabras de Su Eminencia, señalando que es tiempo que esos corazones duros, se conviertan para hacer el bien y sobre todo perdonar.

“En este tiempo de navidad, es tiempo de perdón, ahora que viene el niño Jesús que entre en nuestros corazones y que estemos en paz, que estemos en reconciliación con Dios, porque estando reconciliado estamos bien con nuestros vecinos, nuestros amigos”, dijo Martha Elena Ocón, del barrio Ayapal.

Para Jorge Marín, el mensaje del Cardenal Brenes es atinado en estos momentos de Navidad, sobre todo porque la Iglesia es la principal promotora de la paz y de la reconciliación y del dialogo.

“Nuestro hermano Carlos De Foucauld nos dijo que hay que ver en cada ser humano a Cristo, que nace se reproduce y se multiplica, nos sirve para amar, para acoger, en estos tiempos Nicaragua necesita eso; pedirse perdón, escucharse y sanar las heridas, comenzar un cambio nuevo, y esta navidad es para eso, nace un camino nuevo”, señaló Marín, miembro de la Fraternidad Carlos De Foucauld.