Durante una conferencia de prensa brindada esta mañana por parte del doctor William Martínez, Director de Geología y Geofísica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), y la doctora Virginia Tenorio, sismóloga de la institución, presentaron el último informe de la actividad sísmica que desde el pasado 8 de marzo se registra en el lago Xolotlán, donde se han producido alrededor de 20 sismos de menor magnitud.

“Lo que estamos observando es un tanto inusual porque se están presentando ciertas estructuras de fallas activas en el área de Managua, por ello debemos de irnos preparando en el sentido que esta actividad nos indica que existe fallamiento activo y tenemos que estar alertas” manifestó.

Martínez, destacó que la activación de las fallas se debe a la concentración de energía y que al momento de registrarse movimientos, la energía está siendo liberada, siendo esta una explicación clara a la situación que se está presentando en la capital.

Sin embargo, consideró que esto no debe generar alarma.

INETER

“Tenemos que mantenernos en constante monitoreo porque en caso de que la actividad aumente su frecuencia o la magnitud de los eventos debemos de estar prevenidos. Lo que de momento es importante saber que se están presentando movimientos muy débiles, pequeños y que hasta el momento no presagia ningún peligro para la población” añadió.

Por su parte, Tenorio afirmó que los sismos registrados han sido de magnitudes menores a los tres grados, muchos de ellos no son posibles de registrarlos, pues las estaciones sísmicas no los identifican debido a su baja intensidad.

“Se está liberando energía pero de manera muy paulatina porque los eventos son pequeños en magnitud, cuando nosotros iniciemos a registrar eventos arriba de los 3.5 grados podremos decir que el panorama va a cambiar, pues podría ocurrir un evento más fuerte, sin embargo por el momento no hay peligro” destacó.

Los eventos localizados se ubican en el lineamiento de las lagunas de Nejapa, Asososca, Acahualinca y con la falla del Estadio Nacional, lo cual no tiene relación alguna con eventos anteriores.

“En 1931 se movió la falla del estadio, en 1972 fue la falla Tiscapa y en estos últimos años se han producido sismos dentro del lago, sin embargo esto no indica nada, puesto que las fallas en cualquier momento se pueden mover” finalizó.