El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega, y la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Compañera Rosario Murillo, participaron este viernes en León en la solemne ceremonia de conmemoración del centenario del tránsito a la inmortalidad de nuestro universal poeta Rubén Darío.

El acto se llevó a cabo en la histórica Basílica Catedral de la Asunción de León, donde reposan los restos de Darío, quien trascendió este mundo el 6 de febrero de 

Estuvieron presentes el Cardenal Miguel Obando y Bravo; Monseñor Bosco Vivas, Obispo de León; el Jefe del Ejército, general Julio César Avilés; la Jefa de la Policía, primera comisionada Aminta Granera; y el alcalde de la ciudad, Róger Gurdián.

Al recorrer la Catedral, las autoridades eclesiales mostraron al mandatario y a la Compañera el acta de bautismo y el acta de defunción del gran poeta nicaragüense. Monseñor Bosco Vivas también comentó que se están rehabilitando los sótanos de la Catedral.

El Comandante se comprometió igualmente a adquirir el edificio de los combatientes históricos para el traslado del museo-archivo de la iglesia de León, donde están precisamente las actas de bautismo y de defunción del Príncipe de las Letras Castellanas.

Al finalizar la ceremonia, Monseñor Vivas dio un responso por el descanso eterno del gran Rubén Darío.

Rubén está en la conciencia de los pueblos

Al tomar la palabra, el Comandante dijo que Darío está en todos y cada uno de los nicaragüenses.

“Quizá habrán nicaragüenses que no han leído siquiera un libro de Rubén, pero habrán escuchado alguna vez un poema de Rubén y saben lo que significa Rubén, la potencia que tiene Rubén, la fuerza y el orgullo que nos da a todos los nicaragüenses. Porque Rubén nos heredó a los nicaragüenses, ¡a todos!, a todos nos heredó esa inmensa fortuna, que es la fortuna de la dignidad, el honor de poder decir: Rubén nació aquí en un rinconcito, ahí en Metapa; Rubén llegó después a León y aquí se bautizó, aquí creció; y luego Rubén voló… voló por todo nuestro planeta y sigue volando y seguirá volando en la conciencia y en el alma de todos nuestros pueblos”, subrayó.

Recordó que en el 2007 luego de asumir la Presidencia estuvo ante la tumba de Rubén. Subrayó que también visitó la tumba en compañía del Comandante-Eterno Hugo Chávez Frías, cuando estuvo de visita en León.

Rubén proclamó la paz

Así mismo la visitó junto al Cardenal Miguel Obando, quien en estos días llegó a noventa años de vida “dedicada a la paz y a la reconciliación”.

En este sentido, expresó que esa paz era la que reclamaba Darío.

“Ese grito sigue siendo un grito, que hoy más que nunca reclama la humanidad”, indicó.

Manifestó que el Ejército de Nicaragua y la Policía son instituciones que también luchan por la paz.

Expresó que la paz continúa hoy más que nunca amenazada en primer lugar por el armamento atómico. Al respecto, subrayó que recientemente recibió al Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano.

“Yo le decía que hoy más que nunca Nicaragua está comprometida en la lucha por esa paz por la que clamaba Rubén en nuestro planeta, cuya principal amenaza es la existencia de los arsenales atómicos; arsenales que han crecido desde finales de la Segunda Guerra Mundial, cuando en un acto de terrorismo se utilizó y se ha utilizado por primera y por única vez el armamento atómico en contra de dos pueblos: los pueblos de Hiroshima y Nagasaki”, manifestó, recordando que en esos bombardeos murieron de un solo golpe más de 250 mil personas.

Señaló que en su diálogo con el director de la OIEA le refirió a éste que Nicaragua es firmante de los tratados internacionales, como también que la CELAC ha declarado a toda la región zona de paz.

Acuerdo de París es una gran mentira

Daniel también se refirió al tema del calentamiento global, y destacó la reciente realización de la reunión de París, donde se firmó un acuerdo que Nicaragua no podía rubricar, debido a que las metas trazadas ahí “son una gran mentira, porque esas metas eran para simplemente ratificar que se sigan imponiendo los intereses de los países que establecen la agenda también y que con su práctica han destruido y siguen destruyendo el planeta, siguen envenenando el planeta”.

Manifestó que mientras se está sufriendo los embates del cambio climático, el mundo está expuesto a la aniquilación total por los arsenales atómicos de los países desarrollados, lo cual obliga a otros países a querer tener ese tipo de armas.

“Hechos condenables, lógicamente, porque nosotros no compartimos bajo ningún punto de vista que se inviertan recursos para la muerte en el armamento atómico”, enfatizó.

“El planeta demanda de un mínimo de seguridad y el mínimo de seguridad es hacer que desaparezca el armamento atómico del planeta y tendremos seguridad todos, podríamos hablar de paz todos”, añadió.

Fortaleza espiritual de Darío

Para Daniel estas son realidades del mundo que nos llevan a aferrarnos a la fuerza espiritual de Rubén Darío, ya que esa fue la que le permitió trascender más allá de Metapa y León, y trascender en el tiempo y el universo.

“En el alma de Rubén estaba ahí bien marcado su amor por la paz, su amor por la vida y su amor por la dignidad”, aseguró, recordando aquel poema de Darío donde el toro y el buey discuten sobre la muerte y la impotencia ante ella.

“Los que envenenan el planeta quieren tener a nuestros pueblos impotentes, más terrible que la muerte. Hoy más que nunca necesitamos de esa fuerza espiritual, de esa fortaleza espiritual de Rubén”, señaló.

“La Iglesia Católica se une gozosa a conmemorar a Rubén Darío”

Por su parte, Monseñor Bosco Vivas Robelo, obispo de la Arquidiócesis de León, patentizó ante el Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra y la compañera Rosario Murillo, que presidieron los actos oficiales en homenaje al centenario del paso a la inmortalidad del poeta Rubén Darío, que la Iglesia Católica tiene mucha satisfacción de participar de esta conmemoración en la que se honra la figura y legado literario del Príncipe de las Letras Castellanas.



Las palabras de Vivas Robelo, también se dieron ante la presencia de los jefes del Ejército de Nicaragua Julio César Avilés y de la Directora de la Policía de Nicaragua, Primer Comisionada Aminta Granera, del alcalde de León Roger Gurdían; Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo, a los que manifestó que el pueblo de Nicaragua vive momentos emocionantes al honrar al bardo que revolucionó el castellano.

“Estamos a las vísperas de aquel día doloroso y glorioso a la vez, como el misterio cristiano de la pascua, de la muerte de Rubén Darío hace 100 años. Aquella noche y aquel día 6 de febrero de hace 100 años se vivió aquí en León un acontecimiento que quedó grabado de tal manera en el corazón de los leoneses y de los nicaragüenses que no ha podido ser olvidado y que hoy nos toca a nosotros revivirlo de una manera fuerte”, señaló el alto prelado.



“Mi deseo es esta noche testimoniar de parte de la Iglesia la satisfacción de unirnos a los festejos que el Gobierno de la República, encabezado por usted, Señor Presidente, y la Primera Dama, las autoridades municipales han preparado junto a la sociedad leonesa, la intelectualidad del país e instituciones ligadas especialmente a la cultura para conmemorar estas fechas; repito, la Iglesia se une gozosa a estos festejos”.



Dio gracias a Dios por haber dado a los nicaragüenses a Rubén Darío, un personaje que nos honra y motiva para trabajar a que “Nicaragua, aunque pequeña en territorio siga siendo grande en riqueza espiritual, en intelectualidad, en cultura y en calor y cariño humano”.

“Señor Dios Nuestro gracias por habernos dado la posibilidad de experimentar este centenario de tu hijo Rubén Darío, te pedimos por él, para que lo tengas en tu gloria, imploramos por los meritos de tu hijo Jesucristo, que así como compartió ya la muerte de Jesús, goce también de la resurrección y de la gloria del cielo”, subrayó Vivas.

León honrado con la visita de Daniel y Rosario

En tanto el alcalde de León, compañero Roger Gurdián exclamó que para León es gran honor recibir la visita del Comandante Presidente Daniel y de la compañera Rosario Murillo, para honrar a Rubén Darío.

“Estamos hoy recibiendo esta visita en el marco de la conmemoración del centenario del tránsito a la inmortalidad de nuestro insigne poeta Rubén Darío, con gran agrado acompañamos al comandante Daniel y a la compañera Rosario, esa ofrenda floral en la tumba de nuestro inmortal poeta”, dijo Gurdián.

Instó a los nicaragüenses a seguir el ejemplo de Rubén Darío para formar la nueva unidad que se construye desde la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) para seguir prosperando en justicia y equidad.