El 10 de enero de 2007 el Frente Sandinista de Liberación Nacional inició su campaña permanente con miras a no dejar caer de nuevo en las garras del neoliberalismo a Nicaragua.

Era la toma de posesión del Presidente Daniel Ortega de manos de un pueblo escéptico que le daba la oportunidad de nuevo, congratulándose años después con una simpatía arrasadora producto de las gestiones fructíferas de su gobierno.

Y la campaña es sumamente efectiva. Llevando beneficios hasta los rincones que uno nunca esperó conocer y trasladando ese ambiente de seguridad y optimismo al exterior. Por ello no me extraña que en las calles de Managua y los departamentos ya haya indicios de campaña visual para las elecciones del próximo año.

Si de cualquier modo, el FSLN no deja de hacer campaña todos los días y los medios de comunicación, sin excepción alguna, son testigos de los proyectos, las obras, los elogios que vienen desde afuera, el crecimiento de nuestra infraestructura y más.

En septiembre de 2011, Rosario Murillo dijo que “estamos seguros de que las mujeres de todo el país, que somos mayoría, nos sentimos representadas por esa inmensa cantidad de mujeres que gracias a esa ley que promovió el Frente Sandinista ahora están aspirando a conformar desde posiciones de poder, en representación de las familias de sus municipios y de todos, mujeres, hombres, niños, niñas, jóvenes, aspirando a ocupar esas posiciones que nos permitan avanzar en derecho y en realizaciones para todos y todas”.

Se refería a la reforma a la ley de municipios que permite ahora que haya la mitad de alcaldesas, vicealcaldesas y concejalas en todos los municipios del país; haciendo un balance perfecto con el género masculino.

Y ese punto es clave para comprender cómo el FSLN hace campañas inclusivas que desde meses antes de las elecciones ya garantiza que todos los sectores de la población estén seguros de votar en su casilla.

Esa misma vez, Murillo dijo: “Que las decisiones y la voz de mando las tiene que tomar el pueblo, así como la auditoría social que garantice que estemos cumpliendo en todos los sentidos”. Valorando así la campaña sandinista como ‘diferente’, enfocada en enaltecer los derechos de todos; remarcando los alcances del gobierno en las comunidades condenadas al olvido en los años 90.

La periodista Milagros Urbina resalta en un artículo de 2011, cuando Daniel y El Frente ganaron de nuevo, que “la propuesta electoral de la alianza sandinista tiene una tradición de organización, de conciencia, de espíritu de cambio”.

Además apunta que “esto es posible afirmarlo debido a que el FSLN en estos últimos años ha mejorado las condiciones de vida de la población postergada y sumergida en la extrema pobreza por el neoliberalismo, asimismo logró impulsar un crecimiento económico, el cual se ha redistribuido de forma justa y plural”.

Encontramos así que la mejor campaña política es seguir exponiendo los logros que se dirigen a todos, obviando las infructuosas campañas opositoras negativas que no hacen más que desnudar sus vulnerabilidades a la hora de votar y ser votados.

La periodista Sandra del Carmen Cedeño resume sus perspectivas para el 2016 así: “El Frente Sandinista tiene a un líder potencialmente ganador, de aceptación popular que representa atractivos planes en su plataforma de gobernar. Tiene a un candidato idóneo, los proyectos sociales impulsados y ejecutados a través del Comandante Daniel Ortega, han sido propuestos y desarrollados en beneficios de las mayorías de (las/os empobrecidos), mejorando la calidad de vida en las familias nicaragüenses”.

Y muchos compartimos su postura, monitoreando una a una las encuestas que ubican al Comandante muy encima de sus detractores, mismos que se apresuran en estos días a buscar sus famosas alianzas para lograr los votos para ocupar algún escaño en el parlamento.

Para muestra; un botón, desde que la Asamblea Nacional reformó la Constitución Política para darle cabida, por ejemplo, a la alianza público-privado para alcanzar consensos a favor del desarrollo nacional, hemos visto cómo han crecido las inversiones privadas extranjeras.

No hace mucho vimos cómo nuevas plantas de SuKarne y LALA abrieron sus puertas en Nicaragua, generando miles de empleos y confiando en el potencial de esta nación que ya empezó a hacer parpadear al mundo.

El Gobierno Sandinista se ha planteado metas para 2015, como la entrega de 35 mil documentos de propiedad en todo el país, y lo estamos viendo.

121 mil 550 beneficiados con el Plan Techo, más de 73 mil viviendas con energía eléctrica, 105 mil mujeres más recibidoras de microcréditos dentro del exitoso Programa Usura Cero y muchísimos proyectos más.

¡Y lo estamos viendo!

Esos son los compromisos adquiridos por el FSLN, lo que el pueblo se proyecta y espera para los próximos años. Y es por eso que la campaña es tremendamente efectiva y palpable, porque la gente todos los días en este país vota.

Erick Ruiz José
Periodista TN8
@Erick_Nicaragua