Viviendas particulares como también pequeñas pulperías figuran entre las principales beneficiadas con la reducción de la tarifa eléctrica.

La decisión fue dada a conocer este lunes por Gobierno del Comandante Daniel Ortega Saavedra, y establece mantener el subsidio a todos aquellos hogares que no consumen más de 150 KW al mes.

Mediante un pequeño sondeo por los barrios capitalinos se pudo comprobar la alegría y el beneplácito de los pobladores, quienes hasta la fecha hacían grandes esfuerzos ahorrativos para tratar de que la tarifa energética no les saliera por las nubes.

En este sentido, con la reducción las familias expresan que podrán adquirir otros productos de primera necesidad en el hogar, mientras que en el caso de quienes tienen pulperías, la idea es ampliar sus pequeños negocios.

Soraya Coulson Bustos, pobladora de Batahola Norte, vende “chocobananos”, frutas y verduras en su hogar. Asegura que antes tuvo una pulpería, pero dado los altos costos energéticos se quedó vendiendo pocas cosas, aunque aún así sigue aplicando medidas de ahorro, ya que de no hacerlo perdería el subsidio que aplica el gobierno.

“Ya he tenía pulpería pero la he quitado por la luz tan alta. Es justo que bajen la energía. Si baja la energía ahora yo me animaría a poner un negocio, pero así (sin que apliquen la rebaja) no me atrevo”, manifiesta Coulson.

La pobladora Yamileth Chamorro, asegura que aún con la reducción energética ella continuará su hábito de ahorro, pues esto le permitirá dedicar esos recursos a otras necesidades como la comida y el colegio de sus hijos.

Esta señora dice que en su casa el único que tiene empleo formal es su marido, de ahí para ayudar en la economía de su hogar ella vende helados y hielo.

En este mismo barrio, el señor Domingo Torres se mostró agradecido con el gobierno. Torres es jubilado y en su hogar puso una pequeña pulpería, donde obviamente la energía es uno de los recursos más indispensables para su funcionamiento.

“Este es un alivio para nosotros. La verdad que con la venta de gaseosas, venta de hielo, venta de helados y juguitos uno se mantiene”, afirma.

Un aspecto muy importante es que el 35% del ahorro energético en el país irá a un fondo para la reducción de la pobreza.