Recordar es volver a vivir, reza el estribillo de una popular canción que evoca las vivencias pasadas y que se quedan permanentemente en nuestros recuerdos, de eso sabe mucho doña Pilar Bermúdez, que la encontramos caminando por los andenes del nuevo y atractivo Paseo Xolotlán, un lugar que este fin de semana fue tomado e invadido por la gran cantidad de familias que querían conocerlo.

El lugar es perfecto para la comunión familiar, para caminar, para fortalecer el matrimonio, la convivencia con los hijos, para recibir el aire fresco y la brisa del Lago Xolotlán, pero ante todo este lugar se ha constituido en una fuente de recuerdos, de añoranzas y de aprendizaje de las nuevas generaciones que no conocieron la Managua de hace 4 décadas.

Entre cada persona hay historias que contar, muchas anécdotas y vivencias, doña Pilar observaba detenidamente cada maqueta, sus ojos se humedecieron, tomó aire y volvió a caminar hasta quedarse frente al antiguo Club Social de Managua, se tomó una foto teniendo de fondo la Catedral de Managua y a su izquierda el Palacio Nacional.

Emociones a flor de piel

A pesar que camina con dificultad, eso no le impidió que su hija Pilar Silva la llevara a conocer la réplica del viejo casco urbano de la Managua de 1972, la misma que fue sacudida y derrumbada por el nefasto terremoto del 23 de diciembre de ese año.

Mientras camina apoyada de la mano de su nieta de 12 años, doña Pilar iba contando anécdotas de la vieja Managua “así igualita era la Avenida Roosevelt, las barberías, las ferreterías y por allá quedaba el Banco Central” se le escuchaba contar a esta señora que ya llegó a los 70 años.

“Aquí vine a bailar muchísimas veces (señala la maqueta del Club Social), era alegrísimo y en la catedral me bautizaron y en el Palacio cuantas veces vine a pagar los impuestos, ahí se pagaban los impuestos, en realidad se siente una gran emoción a revivir”, expresó doña Pilar totalmente entusiasmada al recorrer la recreación de la antigua avenida Roosevelt.

Caminaba gustosa y entusiasmada, por eso no dudo en agradecer al Gobierno Sandinista al señalar que “es una gran cosa” porque ayuda a la juventud a tener espacios para convivir en paz, la paz que siente cada una de los miles de almas que encontramos y que nos topábamos a cada instante esta tarde de domingo.

“Nos viene narrando un poco de lo que era la vieja Managua, es una gran cosa esto, no sólo para los nicaragüenses, porque veo que andan turistas, entonces para Nicaragua es una cosa valiosa, que el turista tenga dónde venir, que vea que hay cosas buenas. Desde que lo vi en televisión tenía las ansias de venir y ando feliz de ver tantas cosas bonitas”, dijo Silva al instante que alzaba su mirada para señalar todo el complejo turístico del Paseo Xolotlán.

“Antes contaba pero en el aire, ahora que veo esta réplica como que me entusiasmo más y se me vinieron todos los recuerdos de un solo”, dice Silva. La historia de Silva y su madre quizás se repite o es parecida a la de otras familias que llegan al Paseo Xolotlán y van acompañado de sus madres o abuelos.

Fueron quizás diez minutos que pusimos atención a la plática de Pilar y su madre del mismo nombre, la que seguramente tenía muchas cosas que enseñarnos, pero las dejamos y continuamos nuestro trabajo para conocer las impresiones de otras familias que llegan a este nuevo atractivo turístico, que cuenta con un avión, juegos infantiles, senderos amplios y un bonito malecón.

Este fin de semana la población atiborró el Paseo Xolotlán, cada lugar estaba lleno, los niños jugando o corriendo, los ranchitos con familias platicando y comiendo, por el malecón los jóvenes o parejas tomando fotos para el recuerdo.

Juliana Galeano Acevedo del barrio Salomón Moreno, se declaró enamorada de la vieja Managua y del resto del Paseo Xolotlán, al que considera un sitio perfecto para descansar, para tertuliar y sobre todo para aprender.

“Está muy lindo, hay bonitos juegos para los niños, todo es sano para venir a disfrutar en familia, por eso recomiendo que vengan a pasear con su familia, con todos sus hijos porque todo está muy bonito y gracias al Presidente Daniel Ortega”, expresó Juliana que caminaba sobre la acera del malecón

Un porvenir luminoso

“Es excelente, una obra de nuestro Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional que está regresándole la imaginación de las personas mayores que vivieron en esta querida capital, esto hace feliz a muchas personas adultas. Yo quiero felicitar al comandante Daniel Ortega porque le está restituyendo el derecho a la familia, eso significa que nuestro porvenir es luminoso con tantas obras y tanta unidad que debe existir en este pueblo”, comentó Eduardo Silva, originario de Rivas y desde ese lugar se trasladó para conocer la nueva atracción turística de la capital.

Las familias vienen y van, salen y entran, se sientan, se levantan, platican o en silencio van admirando cada rincón de la antigua Managua y del resto del Paseo Xolotlán, señalan, se ríen y los más pequeños, los jóvenes escuchan a sus mayores, las escenas que se viven en este lugar da gusto verlas, admirarlas y seguramente cuando vea una foto coinciden con la frase de que “vale más una imagen que cien mil palabras”. Las parejas de enamorados al parecer encuentran este lugar el cómplice de sus promesas de amor, de sus vivencias, ¡claro, el escenario es perfecto!

Las fotos a la par de los edificios de la antigua Managua son una obligación, los llamados selfies o autofotos son el nuevo grito de la moda en este paseo, una gran mayoría o casi todos se les ve estirando sus brazos con el celular en mano y se hacen los populares retratos.

El Paseo Xolotlán fue construido precisamente para que las familias lleguen, se diviertan, disfruten en unidad y eso se materializa cuando observamos las decenas de miles de personas que están llegando a este nuevo espacio que la Revolución Sandinista y el Gobierno del FSLN que dirigen el Comandante Daniel Ortega Saavedra y la compañera Rosario Murillo, han construido en estos Nuevos Tiempos de Paz, Tranquilidad y Seguridad para Buen Vivir.