El renombrado maestro de las artes plásticas Alfonso Ximénez, con casi seis décadas de trayectoria como pintor, ha destacado por su constante exploración de casas y techos en sus obras.

En una entrevista en la Revista en Vivo de Canal 4, Ximénez enfatizó la importancia de fomentar el interés por el arte en los hogares, recomendando que todos los niños dibujen y pinten desde temprana edad. Según él, proporcionar a los niños los materiales adecuados desde una edad temprana es fundamental para nutrir su creatividad.

El maestro Ximénez compartió una parte de su propia historia, revelando que su pasión por el dibujo comenzó desde la infancia. A pesar de no recibir inicialmente una beca para estudiar en la escuela de bellas artes, su persistencia lo llevó a presentar sus dibujos al maestro Peñalba, quien lo acogió como si fuera un becado. Asistiendo regularmente a la escuela, destacó en el paisajismo junto a Roger Pérez de La Rocha.

Ximénez resaltó la importancia de la insistencia en la vida, afirmando que es necesario perseverar con fe en uno mismo para alcanzar el éxito, incluso si no se llega al destino final previsto.

Con una carrera que se remonta a sus 12 años de edad, Ximénez recordó con cariño sus días de juego en el parque con amigos como Róger Pérez, antes de sumergirse en las clases de arte por las tardes.

El manejo de materiales y el privilegio de haber sido discípulo de Rodrigo Peñalba son aspectos que Ximénez valora profundamente en su formación como artista.

"Ximénez destaca que el arte es una sorpresa. "No sabes, cómo dice Nidia Caro cuando habla de los cantantes en la canción que dice que ¿Para qué son los cantantes si no van a cambiar la vida?. Así es la parte romántica de la vida y lo que debe haber, se entrelazan".

“Yo digo que cada ciudadano tiene derecho a tener un cuadro, el cuadro de la vida, incluso si es solo mentalmente. Inventaría una comisión nacional del muralismo y donaría murales a las comunidades. Así, la gente tendría sus murales, sus vivencias gráficas, porque todos somos gráficos. Antes de escribir, leer o hablar, somos gráficos. Los niños siempre están viendo las cosas, aunque no hablen", añadió.

Este artista, cuya obra ha marcado una huella perdurable en el mundo del arte, continúa inspirando a nuevas generaciones con su pasión y dedicación a la pintura, pero ¿Porqué los techos y casas en sus obras?

Cuenta el artista que los techos y casas que predominan en sus obras inició experimentando, por iniciativa del Maestro Peñalba, que trae su escuela italiana, "y lo importante es que nos entrega los trucos y la técnica, el manejo de los materiales. Era increíble porque el material te lo regalaba la escuela, entonces eso nos impulsaba. Escogíamos entre invierno y verano. En invierno era retrato y naturaleza muerta, en verano íbamos al barrio Quinta Nina. Íbamos a pintar la pobreza, los barrios, entonces yo me quedé con esa temática".

Añade que la temática, esa marca propia del artista, lo traemos todos, "en el caso del nicaragüense, ya lo trae en sus venas, en su interior y su espíritu, porque es parte de eso, vos vas a Granada y en una calle de seis cuadras, ninguna está pintada igual a otra".

"Los techos viene a ser como que tengas un juego de naipes, los techos son los naipes, los barajas y le das vuelta, no es lo mismo verlo al revés o patas arriba. Es inolvidable los techos, tienen esa fuerza del juego de naipes, de las formas. Y Pablo Picasso, cubista, va con los techos, los triángulos, los cuadrados, que te lleva a la perspectiva del tiempo. La pintura es poética, pero es poesía gráfica".

El Maestro Alfonso Ximénez recordó cuando formó parte del grupo de artistas plásticos Gradas, un grupo que adversaba a Anastasio Somoza. Señaló que fue algo espontáneo "lo que yo le digo a los jóvenes, es que deben hacer sus grupos, como nosotros hicimos el Grupo Grada. Nos miraban como locos. Hacíamos murales efímeros. Los pintábamos durante el concierto y al final nos quemábamos. Hacían humo. Y alguien nos preguntó: ¿Qué ganaron con Gradas? Pues fijate que yo me siento orgulloso de haber sido Gradas, aparte del goce de la participación, tenemos una amiga que es poeta y vicepresidenta de Nicaragua, miembro del grupo Gradas. ¿Quién se iba a imaginar cuando estábamos en los atrios de la iglesia, sentados en las gradas, que íbamos a tener una poeta de Gradas de vicepresidenta? Ese es el logro del grupo, y que es actual".

"Yo a los jóvenes les digo que la historia cultural, la hacen los jóvenes", enfatiza.

Para el artista, el centro neurológico de la gráfica con el cerebro, es el mercado oriental. "Yo hacía una locura. Me iba con Rosario al Mercado Oriental, nos íbamos a las una de la mañana, a la hora que están llegando los plátanos, los tomates, los guineos, los pipianes, los mejores, y nos metíamos a platicar con la gente. Y en la esquina del Gancho de Camino vendían mondongo. Ahí la gente desayuna con mondongo. Nos tirábamos un mondongo, pero la riqueza gráfica, la riqueza en sí del lugar. Ahí se puede hacer un documental sin, fin, llegar con una cámara... surrealista, es una mezcla de lo que sea, cualquier cosa, los sonidos. Si grabas los sonidos del oriental vas a creer que están en China, porque ni sabes lo que están diciendo, ya no digamos la parte gráfica, los colores. Está una mujer vendiendo tomates y debajo está un niño en un canastito. Es la vida, de ese mundo, del Mercado Oriental. Es una República, es un país", comentó.

Finalmente, hizo un llamado a la juventud a no olvidar lo que fue la dictadura de Somocista, "yo desearía que hicieran en Nicaragua un monumento nacional a Sandino, que quede como el Cristo del Corcovado, un monumento que quede para la historia, el futuro, y épocas venideras, porque el tiempo borra todo, menos la historia".

Anunció que muy pronto se va a inaugurar el museo Julio Cortázar, puede ser la primera colección o segunda más importante de Latinoamérica por la variedad y cantidad de participantes de esa colección que fueron donados. "Está ya la casa nueva, frente al palacio de comunicaciones, yo me estoy envolviendo en ese proyecto. Los artistas deben unirse, aliarse, para continuar esta labor, porque la labor de la pintura es infinita".