El Banco Central de Nicaragua (BCN) publicó el 27 de abril de 2023 el “Informe de Estabilidad Financiera”, correspondiente al mes de abril.

Dicho informe destaca que, desde que se publicó el Informe de Estabilidad Financiera de octubre de 2022 las condiciones financieras domésticas han mostrado mejoras. Los resultados al primer trimestre de 2023 indican que se mantiene el dinamismo de la actividad económica, apoyado en la buena demanda externa por exportaciones y el crecimiento del financiamiento interno y externo al sector privado. La inflación doméstica continúa siendo presionada al alza por factores externos, sin embargo, a pesar de estos aumentos de precios, el consumo agregado no se ha reducido. Así mismo, se consolidó la recuperación del crédito, apalancado principalmente por los mayores depósitos del público, lo que ha permitido la consolidación de la estabilidad financiera y una reducción en las vulnerabilidades. No obstante, el Sistema Financiero Nacional (SFN) enfrenta retos ante la coyuntura externa actual, en donde los riesgos para la estabilidad financiera mundial siguen siendo elevados.

El SFN mantiene una posición sólida y de resiliencia ante el endurecimiento de las condiciones financieras internacionales. En general, los principales indicadores del Sistema Bancario y Financieras (SBF) continúan exhibiendo mejoras, con niveles de capital y liquidez superiores a los mínimos regulatorios. Destaca el dinamismo del crédito reflejado en mayores entregas en la mayoría de las actividades económicas. La banca ha fortalecido su gestión de la calidad de la cartera, logrando reducir los indicadores de mora y cartera en riesgo. Así mismo, la reactivación del crédito, está impulsando la rentabilidad del sistema.

Por su parte, los mercados financieros nacionales se mantienen estables. Así, en el mercado cambiario continúa la mayor oferta de dólares en la economía, lo que se ha traducido en compras netas de divisas de parte de los bancos y del Banco Central, con una brecha de tipo de cambio de venta baja y estable. En el mercado monetario, a fin de guardar consistencia con la evolución de las condiciones monetarias internacionales, el BCN incrementó su Tasa de Referencia Monetaria (TRM) en 2022, no obstante, en el primer trimestre de 2023 la ha mantenido estable en 7 por ciento, considerando el origen principalmente externo de la inflación y los efectos para la estabilidad financiera de continuar aumentando la tasa de política monetaria. El mercado de valores continuó facilitando el intercambio de recursos y capital entre empresas, gobierno e inversionistas. Por su parte, el mercado hipotecario mejoró, presentando mayores tasas de crecimiento. Finalmente, el mercado de seguros continuó presentado un desempeño positivo, lo que se ha visto reflejado en un incremento en las primas netas emitidas, congruente con la evolución de la actividad económica.

En este contexto, los indicadores seleccionados para dar seguimiento a la evolución de la estabilidad financiera nacional se mantienen estables:

1. Si bien el precio de los activos globales está mostrando una mayor volatilidad dado el incremento de la incertidumbre mundial, la valoración de los precios de los activos nacionales no muestra desequilibrios importantes, aunque con ajustes en el rendimiento de algunos activos, pero en menor proporción que la registrada a nivel internacional. La Tasa de Referencia Monetaria del BCN se ajustó en 350 puntos bases en 2022 y se mantuvo estable en el primer trimestre de 2023, lo que también se ha reflejado en sus tasas conexas, al igual que las tasas de interés asociada a los instrumentos en moneda extranjera. Respecto a las tasas de interés del sistema financiero, a pesar de las alzas en las tasas internacionales y de la TRM, al primer trimestre 2023 todavía no se observan aumentos significativos de tasas de interés activas y pasivas de los bancos, lo que podría ser explicado en parte porque la principal fuente de fondeo son los depósitos del público. Finalmente, las tasas promedio de rendimientos de los instrumentos del Gobierno Central se redujeron en 2022, aunque en lo que va de 2023 se ajustaron al alza, pero todavía ubicándose por debajo del promedio de 2019.

2. La liquidez agregada del sistema financiero muestra holgura con relación a lo requerido por el ente regulador, aunque muestra una tendencia a la normalización en línea con las mayores entregas de crédito. La reducción que se ha venido observando en los niveles de liquidez de las entidades bancarias, ha sido fuente de recursos que se han dirigido a la entrega de créditos y en menor medida a inversiones financieras a nivel nacional, principalmente en valores de corto plazo del BCN y en bonos del MHCP.

3. Por su parte, el apalancamiento financiero del SBF muestra incremento, aunque, todavía se ubica en niveles por debajo de los valores observados en períodos previos. El SBF mantiene un perfil de fondeo estable y adecuado, en donde la cartera es fondeada mayoritariamente por depósitos del público. Como resultado de lo anterior, el SBF ha reducido su estructura de pasivos hacia menores obligaciones con financiadores externos.

4. En línea con la evolución positiva de la actividad económica y el dinamismo en las entregas de crédito se observa un mayor endeudamiento de las empresas y los hogares. El endeudamiento de los hogares y las empresas creció en 2022 interanualmente 11.3 por ciento, no obstante, en términos del PIB, el apalancamiento de las empresas y los hogares fue menor a lo registrado en 2021 y todavía se mantiene en niveles por debajo de los años pre choques. Si bien el endeudamiento de los hogares y las empresas ha venido creciendo, el costo del financiamiento bancario doméstico todavía se mantiene en niveles relativamente estables, a pesar de las presiones en las tasas de interés internacionales.

5. Finalmente, el endeudamiento público se mantiene en niveles sostenibles. El indicador deuda a PIB se redujo con relación al último informe de estabilidad financiera publicado, no obstante, la deuda pública total se incrementó en términos nominales al cierre de marzo 2023, explicado principalmente por la mayor deuda interna, particularmente del BCN en instrumentos de corto plazo para fines de política monetaria. Se destaca el proceso de consolidación fiscal, finalizando el Sector Público No Financiero (SPNF) 2022 con un superávit después de donaciones de 0.8 del PIB. Lo anterior, como resultado de mayores ingresos tributarios dado el dinamismo de la actividad económica y una política de gasto prudente.

La situación macrofinanciera de la economía nicaragüense se mantiene estable desde la publicación del último informe de estabilidad financiera, a pesar de que se materializaron los riesgos previstos (mayores incrementos en las tasas de interés internacionales por la persistencia de la inflación y un mayor deterioro del crecimiento de la economía mundial producto del endurecimiento de la política monetaria a nivel internacional). Así, se observó mayor resiliencia a los riesgos, ya que por un lado el incremento en las tasas del SFN todavía no está reflejando el aumento de las tasas internacionales, mientras que, a nivel doméstico se ha mantenido la dinámica positiva de la actividad económica, destacando la oferta exportable, el repunte del sector servicios, el consumo, la inversión y la reactivación del crédito. En este contexto, se considera que el principal riesgo a la estabilidad financiera nacional continuará proviniendo fundamentalmente del contexto externo. Para lo cual, se identificó el siguiente riesgo, que de materializarse podría afectar la evolución del sistema financiero:

A) Mayor endurecimiento de la política monetaria, como resultado de la persistencia inflacionaria. El endurecimiento de la política monetaria de los principales bancos centrales podría desacelerar más la actividad económica a nivel global, particularmente a los principales socios comerciales de Nicaragua. El menor crecimiento de los socios comerciales se podría reflejar en una desaceleración de la actividad económica nacional, principalmente por una menor demanda de productos de exportación y otros flujos externos, lo que tendría un efecto negativo sobre los ingresos de los hogares y las empresas. Así, una menor actividad económica podría afectar la calidad de la cartera, con incrementos en la cartera en mora y en riesgo. Así mismo, la menor actividad económica podría afectar la senda de crecimiento del crédito y por ende en la rentabilidad de las instituciones bancarias.

El análisis de escenarios de estrés simulados en este informe presenta una alta resiliencia de la economía y del sistema financiero al riesgo identificado. Sin embargo, se deberán continuar monitoreando estos riesgos y otros acontecimientos globales, como el del cambio climático y desastres naturales, que pudieran incidir sobre las condiciones de estabilidad financiera.

Finalmente, en un contexto de inflación tanto externa como doméstica y en un nuevo entorno de retos externos, las autoridades financieras continuarán promoviendo una mayor intermediación financiera para el financiamiento de las actividades económicas y la estabilidad financiera.

Managua, 27 de abril 2023

BCN 

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