Las Mujeres Bomberas Unidas realizaron un ejercicio demostrativo, denominado "Destrezas y habilidades para atención de emergencias", en saludo y conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

La actividad se desarrolló en la Academia Nacional de Bomberos Comandante Álvaro Diroy Méndez, ubicada en el Distrito VII de Managua.

El Comandante de Regimiento, Daniel Vado, director de la Academia Nacional de Bomberos Comandante Álvaro Diroy Méndez, manifestó que esa academia tiene rostro de mujer, gracias al Buen Gobierno Sandinista, al Ministerio de Gobernación (Migob) y a Bomberos Unidos.

"Gracias a esa visión, a ese eje transversal, el Modelo Revolucionario, el modelo participativo, incluyente en el caso de las compañeras, en la historia de las Revoluciones en los países con este modelo", valoró.

Vado reconoció que hoy las compañeras bomberas, no únicamente demostraron sus habilidades y destrezas como docentes, instructoras de un centro de formación, con disciplina, honor y abnegación; sino que demostraron el espacio que ellas han venido ganando, gracias al modelo y mandato del Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo.

La teniente Perla Marina Rayo, docente de la Academia Nacional de Bomberos Comandante Álvaro Diroy Méndez, aseguró que la inspiración de ser bombera, ya venía desde niña.

"La inspiración a veces viene nata, uno nace con esas ganas de servir y en bomberos encontré poder cumplir con ese deseo, ese sueño que anhelaba mi corazón y, por supuesto, no ha sido una tarea fácil; de hecho la incorporación de la mujer dentro del trabajo de bomberos, ahora con el Buen Gobierno se ha venido fortaleciendo", agradeció.

La subteniente Nuria Palacios, docente de la Academia Nacional de Bomberos comandante Álvaro Diroy Méndez, agradeció a Dios, al Buen Gobierno Sandinista que dirige el Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, que han reivindicado los derechos a la mujer nicaragüense.

Palacios dijo que se siente realizada porque desde pequeña soñaba ser bombera, y se le hizo realidad, a pesar que las personas le decían que era un trabajo para varones.