El día de hoy se está decidiendo la cuestión de cómo será el futuro orden mundial: con un hegemón o un mundo justo sin chantajes, afirmó ante la ONU el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. En palabras del canciller, Moscú ha elegido la segunda opción y, junto con sus aliados, socios y personas afines "insta a trabajar en su implementación".

Tras acusar a las potencias occidentales de socavar la confianza en las leyes e instituciones internacionales como garantías de equidad y protección de los débiles contra los fuertes, el alto funcionario sugirió que estas tendencias negativas se han expuesto abiertamente "en forma concentrada" en la ONU, erosionando los principios sobre los cuales se fundó la organización.

"Hoy se está decidiendo la cuestión del futuro del orden mundial; esto está claro para cualquier observador imparcial. La cuestión es si será un orden con un hegemón que obliga a todos a vivir de acuerdo con sus reglas, que son beneficiosas solo para él. O será un mundo democrático y justo, un mundo sin chantaje ni intimidación, sin neonazismo ni neocolonialismo", expresó Lavrov ante la 77º sesión de la Asamblea General de la ONU.

En particular, el responsable de la diplomacia rusa apuntó que Occidente cree que tiene derecho a actuar con impunidad en todo el mundo, pero ninguna de las intervenciones de EEUU y sus aliados han mejorado la vida de los que las sufrieron. El ministro recordó cómo se desencadenaron "guerras agresivas bajo pretextos descabellados" en Yugoslavia, Irak y Libia, lejos de las costas estadounidenses, y que se cobraron cientos de miles de vidas de civiles.

"¿Y cuáles son los resultados de las aventuras estadounidenses en Medio Oriente? ¿Mejorar la situación de los derechos humanos y el estado de derecho, estabilizar la situación sociopolítica, aumentar el bienestar de la población? Nombre un país en el que Washington intervino por la fuerza y donde la vida mejoró como resultado", preguntó el canciller ruso ante los delegados a la Asamblea General.

El discurso de la Federación de Rusia ante las Naciones Unidas sucede en momentos en que se celebran referendos de adhesión en las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, en Zaporiyia y en Jersón. Los resultados de las votaciones determinarán si estos territorios pasarán a formar parte de Rusia.

Lavrov criticó que los líderes occidentales continúen suministrando recursos financieros y armas al régimen de Kiev, que desde 2014, recordó, ha cometido genocidio en contra de las poblaciones del Donbás. Fue a partir de ese año que Ucrania llevó a cabo "un desprecio total hacia los principales derechos humanos y las libertades", señaló.

"Estados Unidos y sus aliados, con la complicidad de instituciones de derechos humanos internacionales, han encubierto sistemáticamente los delitos del régimen de Kiev durante ocho años, construyendo su política en relación con [Volodímir] Zelenski sobre la base del principio estadounidense conocido: 'es, por supuesto, un hijo de perra, pero es nuestro hijo de perra'", comentó el ministro de Exteriores de Rusia.

Las palabras de Lavrov resonaron en la Asamblea General de la ONU exactamente siete meses después de que el presidente ruso, Vladímir Putin, ordenara una operación militar especial en suelo ucraniano para proteger a las poblaciones de origen ruso del Donbás, así como para desmilitarizar y desnazificar Ucrania.

Las acciones militares rusas llevaron a la Unión Europea (UE) y a Estados Unidos a imponer sanciones en contra de Moscú, generando un clima global de tensión y graves afectaciones económicas, sobre todo en los mercados alimentario y energético.

El funcionario ruso también destacó que se está acabando "el mundo unipolar" que beneficia "a unos pocos". Sin embargo, dijo, los pueblos más desprotegidos ahora quieren defender sus intereses con una nueva arquitectura multipolar. "Pero estos procesos Washington y sus súbditos lo ven como una amenaza. Quieren poner fin a la marcha de la historia", acusó.