La doctora María Eugenia Guerrero, directora del centro de salud Silvia Ferrufino, indicó que en esta nueva jornada fueron convocados 38 trabajadores de la salud, el que vacuna y el personal de apoyo más dos supervisores.

“El barrio José Dolores Estrada es uno de nuestros barrios que tiene el mayor número de viviendas, son alrededor 1775 casas a las que visitaremos para vacunar a la población”.

“Les recordamos que estamos completando esquemas con segundas dosis, aplicando refuerzos con terceras dosis. Continuamos vacunando a todas las personas que no se habían decidido vacunar y tienen pendiente su primera dosis. Siempre estamos orientando a la población que no bajen la guardia y sigan usando la mascarilla, el lavado de manos, el uso del alcohol gel y el distanciamiento social”.

Clarisa Cortéz, una adulta mayor, fue vacunada por los enfermeros que lo primero que hacen es revisar la tarjeta de vacunación para posterior preparar la vacuna indicada.

“Nuestro gobierno no nos desampara. Esta es la tercera dosis que me ponen en mi casa. Todo esto ha sido una gran cosa para nuestro pueblo. Le digo a la gente que salgan de sus casas a vacunarse para que no nos muramos como se están muriendo en los Estados Unidos”, manifestó Clarisa.

En esta vivienda se ha vacunado toda la familia, unos ya tienen la segunda dosis y otros el refuerzo.

Destacó el esfuerzo que hace todo el cuerpo médico y de enfermería de Nicaragua que han estado luchando para garantizar el menor número de contagios.

“El que no se vacuna es porque no quiere porque este es un gran beneficio. En todos los rincones de Nicaragua se está vacunando y hay que reconocer el esfuerzo que hacen los trabajadores de la salud”, dijo Lucía Guevara.

“Siempre hay que evitar andar en las calles sin mascarillas y en la casa hay que mantener los medios higiénicos y cuidar a los mayores de la casa”, dijo Lucía.

Nueve puestos de salud están habilitados en el distrito seis para que los ciudadanos también acudan a aplicarse la dosis correspondiente.