El personal de salud de Managua continúan vacunando a centenares de nicaragüenses en el centro de salud Villa Carlos Fonseca y Silvia Ferrufino, quienes llegan en busca de su primera dosis anti Covid-19.
En el centro de salud Villa Carlos Fonseca, ubicado en el municipio de Villa el Carmen, a 42 kilómetros del centro de la capital, el personal de enfermería inició desde las cuatro de la mañana la vacunación voluntaria.
Su directora, Meyling Mora, señaló que esta vacuna viene a mejorar la salud de las personas no solo física sino anímicamente.

"Es un día de mucho festejo para la población que de forma voluntaria acuden a la unidad de salud. A cada persona se le explica el proceso que es primero el llenado del consentimiento, posteriormente llenado de la tarjeta y finaliza con la aplicación de la vacuna", detalló la doctora.
"Estamos bien gracias a Dios esperando que con esta vacuna no nos enfermemos gravemente", comentó José Chinchilla, de 33 años, habitante de la comunidad Los Muñoz.
"Vine a las siete de la mañana y el proceso fue bastante rápido a pesar de la larga fila. Recomiendo a la población que aproveche que tenemos restas vacunas en el país", manifestó Dora Picado, de Los Cedros.

"Gracias a Dios y a los países donantes por estas vacunas. Es un beneficio que todos merecemos para poder estar un poco más tranquilos y tener más seguridad en la salud. Yo trabajo en un taller y nos han dicho que vengamos a vacunarnos", contó César Zunzin, de 30 años.
En el centro de salud Silvia Ferrufino, la directora, María Eugenia Guerrero, aseguró que este sábado la población se ha desbordado a recibir su primera dosis.
"Estaremos acá toda la semana vacunando y siempre le recomendamos a la población continuar con el lavado de manos, mascarillas, uso del alcohol gel y es importante el distanciamiento social", explicó la doctora.

La población consciente de la importancia de aplicarse la vacuna llega desde diferentes comunidades a hacer su fila para asegurar la dosis de AstraZeneca.
"Para mí y para muchos esta vacuna es una bendición porque nos va ayudar a prevenir la muerte si nos da la enfermedad. Ahora que estoy vacunado me da más tranquilidad, pero siempre tenemos que seguir cuidándonos", dijo Olga Mairena, de 50 años.
Otro de los ciudadanos que llegó a vacunarse es José Dolores Barahona.
"Me decidí a venir a vacunarme con la fe en Dios. Para nosotros los discapacitados la atención está buenísima y rápida", indicó José.















