La Vicepresidenta Compañera Rosario Murillo, destacó la celebración del Sagrado Corazón de Jesús, una devoción arraigada en los hogares nicaragüenses.

"Estos son días para implorar más y más bendición. Hoy se celebra y celebramos al Sagrado Corazón de Jesús, una devoción arraigada en los hogares y las familias nicaragüenses a través de las décadas, a través del tiempo. En qué sala no estaba en el centro, en el sitial de honor el Sagrado Corazón de Jesús. Y la jaculatoria que nos enseñaban: ¡Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío! Y lo hemos reiterado todo el tiempo, cada día, a cada instante confiamos en el amor supremo de Cristo Jesús y de su Corazón Sagrado", expresó.

Recordó que "mañana la festividad del Sagrado Corazón también de nuestra madre María. Y los dos corazones que son doble y múltiple espejo del amor de Dios, del amor de Cristo, del amor de la madre María nuestra madre santísima, al ser humano, a la humanidad, a la familia".

"Cómo nos sentimos de bendecidos y decimos implorar bendición y sentirnos bendecidos porque tenemos fe y la fe crece, porque tenemos confianza en Dios y esa confianza crece, porque somos un pueblo santo, bendito, pueblo de Dios, porque vivimos en concordia, porque los valores de familia, esa familia en la que hemos crecido, esa defensa de la vida que hacemos todos los días, desde el vientre materno hasta la vida en todas sus formas, la vida natural también, la casa común, la madre tierra, todo eso parte de nuestra vida de nuestros valores, de nuestra confianza en Dios y sobre todo del amor infinito, inmenso que tenemos en Nicaragua para nuestra patria, entre nosotros cumpliendo los sagrados mandamientos, amarnos los unos a los otros, amarnos, respetarnos, entendernos y trabajar juntos en luces de presente y de futuro", agregó la compañera Vicepresidenta.

.

La Compañera Rosario Murillo, también saludó a las familias de Camoapa, en Boaco, donde se celebra la fiesta vernácula en honor al Sagrado Corazón.

"20 mayordomos de las comunidades campesinas, llegan de las comarcas, aunque por este tiempo difícil de pandemia no se da el festejo en todo su esplendor como en tiempos normales pero eso es físicamente porque espiritualmente estamos conectados con el amor de Cristo, con su sagrado corazón y con el corazón de nuestra madre María santísima", indicó.