Enriquecida por su cultura, tradiciones e historia, Nicaragua cuenta con una naturaleza mágica rodeada de volcanes activos donde -de forma segura- se puede oír el hipnotizante oleaje de la lava. Además, sus reservas naturales con impactantes paisajes han sido reconocidas a nivel internacional por la UNESCO, como es el caso del Geoparque Río Coco, el primero en Centroamérica. “Pedazo de cielo”, como los nicaragüenses llaman con cariño a su país, ofrece experiencias únicas y originales.

A continuación, cuatro destinos turísticos para disfrutar la “tierra de lagos y volcanes”:

1) El viaje comienza en la capital, Managua, la “novia del Xolotlán”, como se conoce popularmente a la ciudad. Un lugar colmado de espacios verdes y un gran legado cultural e histórico.

Una de las visitas imperdibles en el destino es la Loma de Tiscapa, la antigua casa presidencial donde se alza la majestuosa silueta del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino, héroe Nacional de Nicaragua. Desde aquí se puede apreciar una fabulosa vista de la ciudad, de la laguna de Tiscapa y del lago Xolotlán, el segundo más grande Centroamérica y del país.

En el centro histórico de la ciudad los sitios más destacados son la Plaza de la Revolución, el Palacio Nacional de la Cultura -con importantes museos y murales- y la Antigua Catedral Metropolitana de Santiago Apóstol, que conserva una belleza arquitectónica neoclásica.

Además, el recorrido por Managua propone visitar el monumento al Príncipe de las Letras Castellanas, el Poeta Universal Rubén Darío y el Teatro Nacional Rubén Darío, que posee una de las mejores acústicas de América Latina y una vasta cartelera de música, teatro y expresiones artísticas nacionales e internacionales.

En cuanto a la gastronomía, el Puerto Salvador Allende, un complejo turístico ubicado en el Malecón de Managua, ofrece más de 20 restaurantes para degustar una amplia variedad de sabores. Asimismo, en el lugar se pueden realizar caminatas y navegar en el lago Xolotlán, donde se aprecian réplicas de casas históricas, las principales iglesias del país y la Vieja Managua.

2) La siguiente aventura tiene lugar en León. Allí, el volcán Cerro Negro es uno de los atractivos naturales más destacados, ya que es el más joven de Centroamérica y uno de los más activos de Nicaragua. En el sitio, los visitantes pueden practicar sandboarding, volcano surfing, ciclismo, canopy o simplemente disfrutar los paisajes panorámicos a través de caminatas.

En la “Ciudad Universitaria” o la “Primera capital de la Revolución”, como es conocida popularmente León, se encuentra la Catedral de León y la Real Basílica Catedral de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Un escenario de festividad religiosa con arquitectura barroca en el que se celebra la “Purísima” y la “Gritería”, en honor a la Inmaculada Concepción de María. También, se puede visitar uno de los asentamientos coloniales españoles más antiguos de América y las Ruinas de León Viejo, sitio también reconocido como Patrimonio de la Humanidad.

Para quienes desean un momento de relax en arenas blancas y aguas cálidas, el destino ofrece Las Peñitas y Poneloya, playas perfectas para practicar surf.

3) Estelí conforma el tercer destino de la lista. Al norte del país, este lugar de clima agradable se encuentra rodeado de mesetas, petroglifos, cascadas, montañas, ríos, lagunas y un exquisito aroma a café y tabaco de calidad internacional.

La Reserva Natural Tisey-Estanzuela se convierte en una parada obligada para los viajeros. Se trata de un área protegida de 9.754 hectáreas de extensión, que se caracteriza por una combinación de elevaciones que dan lugar a una gran variedad de especies de flora y fauna. En ella se encuentra el Salto de La Estanzuela, una caída de agua de 40 metros de altura, en la que se puede practicar rappel y aventurar un chapuzón en sus aguas frescas.

Asimismo, es posible realizar senderismo, cabalgatas, avistaje de aves y conocer las diferentes manifestaciones culturales de comunidades como La Estanzuela, La Garnacha y La Tejera, tanto en sus artesanías como en su gastronomía. Experiencias originales que se relacionan al cultivo y procesamiento del café y el tabaco y expresiones artísticas como el muralismo.

Una de las recomendaciones es recorrer la Galería de Piedra El Jalacate, donde el artista Alberto Gutiérrez expone paredes de piedra talladas con esculturas y dibujos en alto y bajo relieve.

4) La última parada de este viaje es Bluefields, una propuesta cosmopolita perfecta para deleitar el turismo cultural a través de fascinantes historias en las que convergen grupos étnicos originarios como Ramas, Miskitos, Mestizos, Mayangnas, Creoles y Garífunas. La diversidad de lenguas, costumbres y tradiciones ancestrales originarias y afrodescendientes transforman a la ciudad en un lugar multiétnico, multilingüe y pluricultural.

La capital del Caribe sur se destaca también por su amplia propuesta gastronómica a base de leche de coco y mariscos, que se fusionan con otros ingredientes autóctonos y dan vida a platos típicos como el Rundown, rice & beans, rice & shrimp y wabul. En pastelería, el pan de coco, pan bon, pati, plantain tart, queque de quequisque y queque de yuca son algunas de las exquisiteces para degustar.

Finalmente, la experiencia invita a recorrer la emblemática Iglesia Morava que data de 1849; el parque central o Parque Reyes; el territorio ancestral isla Rama Cay, donde se puede disfrutar de la festividad del May Pole o Palo de Mayo que se celebra en mayo en honor a la fertilidad; y conocer la bahía de Bluefields -playa Bluff Beach- u otros destinos del Caribe nicaragüense como Corn Island y Pearl Lagoon.

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