La Vicepresidenta Compañera Rosario Murillo, recordó al Comandante Tomás Borge Martínez, en el noveno aniversario de su tránsito a la inmortalidad.

Y hace 9 años, el mago de las ocurrencias, el audaz, el intrépido, el imprevisible Comandante, el lúcido, el de todos los fuegos y todos los combates, el de la lealtad, la fidelidad, las banderas siempre en alto, el que repudió y rechazó la traición como el peor de los defectos y el peor de los pecados. Tomás que nos heredó el deber de habitar sin rehuir deberes todas las circunstancias, asumiendo el brillo del alma y de la vida entregada a crecer en amor y en las auroras invictas de la revolución”, dijo.

Hace 9 años hizo el viaje a otro plano y desde ahí acompaña estas luchas que son y serán victoriosas porque son luchas de decoro nacional, de dignidad nacional, de soberanía, de patriotismo, de exigencia, de reclamo, de respeto a nuestra historia, a nuestro presente y a nuestro futuro de pueblo bueno, laborioso, libre”, agregó.

La Vicepresidenta valoró que “a Tomás, el revolucionario, el Comandante, el dirigente, el padre, el abuelo, el compañero, el esposo, el ser humano, lo llevamos en nuestros días y noches cuando invocamos a Dios para que nos sea concedido vivir con valentía, acrecentar nuestros honores, esos honores de ser humano digno, ser, que nos conceda Dios, ser fulgor de patriotismo, militantes de la causa de la justicia y la causa del amor al prójimo, lucha contra la pobreza”.

Como nicaragüenses patriotas, guerreros de luz, guerrilleros con la gloria de ser verdaderos nicaragüenses, de verdad nicaragüenses, por gracia de Dios. A Tomás lo vemos, lo sentimos, lo tenemos en Sandino y con Sandino y en las luchas y los triunfos de hoy y de mañana”, añadió.

Entonces, celebramos su vida, nos celebramos y sabemos que recorremos el dulce sueño de la liberación, que recorremos los caminos de realización de esos sueños, que recorremos con la paz como senda invariable, que recorremos con fuerza de espíritu, dignidad renovada y creciente, con fe, con cariño entre todos por el bien de todos, movilizándonos desde este presente que asumimos con valentía de desafíos y realizaciones, movilizándonos hacia el futuro que merecen las familias nicaragüenses. Somos pueblo que vence, y es la hora de la paz, del bien, del cariño, de la hermandad entre nicaragüenses. Sabemos que vamos adelante y sabemos que ir adelante es conocernos en nuestras virtudes, en nuestras cualidades, en nuestros límites humanos y trascender, siempre es posible ser mejores y aprendemos cada día viviendo los retos, asumiendo los retos con valor a ser mejores”, expuso.

También manifestó que “todos somos Nicaragua. Y más allá de unos pocos serviles, complacientes, vendepatrias desgraciadamente; está la mayoría valiente que exige respeto a quienes quieren seguirse entrometiendo en asuntos nuestros, que exige claridad de alma a quienes se niegan a ver nuestras melodías, nuestros tesoros, nuestro calor humano, nuestras primaveras, nuestros aromas, nuestra vida sencilla y buena, en nuestros jardines donde sembrar podemos y debemos sembrar para cosechar”.

Seguimos cambiando Nicaragua para bien y para mejor y lo decíamos como seres humanos sin arrogancia o ínfulas de perfección. Al contrario, lo hacemos convocándonos a amaneceres de pueblo sencillo, cristiano que vence, amaneceres de tantos colores y tantos amores verdaderos. Eso es lo que debemos a la patria y al pueblo, amores verdaderos, amar este suelo y este cielo que nos vio nacer y a las familias que sostienen estos tiempos duros, difíciles, pero valientes, porque son tiempos para la valentía y tiempos para los triunfos de cada día. Amar  y respetar nuestros símbolos, sencillo parece, sencillo es, deber ineludible es respetar nuestros símbolos, nuestras banderas sagradas no mancillarlas, no enlodarlas, no arrastrarlas. Alzarla, elevarla, en alto siempre la bandera gloriosa de nuestra Nicaragua bendita, la bandera gloriosa que representa el honor, la dignidad nacional, el amor entre las familias nicaragüenses. Y es así como seguimos venciendo, pueblo de Dios, pueblo que se conoce, que sabe que podemos desde la fe que es tanta esperanza victoriosa”, expresó la Vicepresidenta.

"Hoy por la tarde vamos a estar honrando a Tomás, ahí donde está lo que permanece de su cuerpo físico y luego en un acto con trabajadores y trabajadoras, celebrando a las familias trabajadoras de nuestra Nicaragua bendita, celebrando que el trabajo es nuestro digno laurel, y que vamos adelante con valor y con honor vamos adelante", concluyó.