La Vicepresidenta Compañera Rosario Murillo, recordó que solo el amor nos hace libres porque es luz y vida que permite construir paz y bien.

Somos un pueblo valiente, un pueblo que vence y en esta Nicaragua de concordia, de familia, de comunidad, de cariño, de cristianismo y solidaridad, con odio decimos y lo decimos con la fuerza de nuestro espíritu como hijos de Dios, con odio nunca más. Es con amor y esperanza que vamos construyendo el porvenir”, expresó.

Solo el amor nos hace libres. El amor es la verdad, es la luz, es la vida. Solo el amor nos hace libres. Solo la fraternidad nos permite construir paz y bien. Vida digna, derechos para todos. Solo los valores con los que hemos crecido, con los que hemos tratado de construir todo el tiempo el mejor país para todos, solo con esos valores: convivir armoniosamente, compartir, defender nuestra identidad, nuestros modos de vida, nuestra cultura, lo que somos, lo que hemos sido y lo que queremos ser en una Nicaragua de bendición, de trabajo, seguridad... estabilidad, prosperidad, solo así es que vamos adelante”, agregó.

En esta ocasión la Compañera Rosario Murillo comentó que dio lectura a las conmemoraciones del cincuentenario del doctorado de la iglesia de Santa Teresa de Jesús.

Yo personalmente crecí como teresiana y ... lo que nos dice el Papa Francisco sobre la doctora de la iglesia en este su cincuentenario de haber sido nominada y designada como doctora de la iglesia: la gran tentación, dice, es ceder a la desilusión, a la resignación, al funesto e infundado presagio de que todo va a salir mal, ese pesimismo infecundo, ese pesimismo es propio de personas incapaces de dar vida. Y nos llama a la oración, y nos dice que la oración nos permite constatar que Dios es grande, que está más allá del horizonte, que Dios es bueno, que nos ama y que la historia no se ha escapado de sus manos. vivimos tiempos recios, nada fáciles que necesitan fieles de Dios, amigos fuertes”, dijo.

En ese sentido, la Vicepresidenta valoró que debemos ser “personas capaces de dar vida”.

““Seamos personas capaces de dar vida. Seamos personas capaces de sentir el dolor, el sufrimiento, las angustias de todos, de servir a los humildes, de servir precisamente atendiendo las necesidades de nuestros hermanos. Seamos capaces de cultivar siempre el amor a Dios porque es en amor a Dios que caminamos y es en amor a Dios que construimos. El odio es la derrota de la humanidad, el amor es el triunfo, es el recorrer todos los caminos en victorias de la esperanza y sirviendo a nuestro pueblo, en el caso de Nicaragua, y sirviéndonos unos a otros con amor, con solidaridad como hermanos y llenos de esperanza”, afirmó.