Este Jueves Santo, día en el que se cierra el ciclo cuaresmal, muchas familias decidieron aprovecharlo para pasar un rato agradable en las piscinas del centro recreativo Xilonem.

Este centro, ubicado en el kilómetro 16 de la carretera a Masaya, además ofrece cabañas para que los visitantes coman y reposen tras bañarse en las piscinas.

Muchos prefieren llevar su comida elaborada en sus casas, pero otros, gustan de probar las delicias que se preparan en los quioscos que ofrecen pescado frito, pollo, res cerdo, todo a excelente precio.

Casandra Guadalupe Hernández Plata, del comedor número 1 Guadalupe, mencionó que los almuerzos cuestan cien córdobas, acompañados de gaseosas y si compran cinco comidas se les regala una gaseosa de dos litros.

Los invito a que vengan a distraerse al centro turístico Xilonem que acá todos los quioscos estamos esperándolos para que disfruten de un ambiente familiar”, dijo.

Gracias a Dios las ventas están buenas. Tenemos quesillos, enchiladas, pollo asado, carne de cerdo y res asado, bistec, jalapeño de res, desmenuzada y el infaltable pescado frito”, detalló Casandra, quien agregó que estarán atendiendo hasta el domingo, de ocho de la mañana a cinco de la tarde.

Otro de los quioscos además de ofrecer comidas, prestan en servicio de alquiler de trajes de baño, camisas y calzonetas.

Nosotros ofrecemos salvavidas a 150 córdobas, 70, 50 y 80 córdobas. También ofrecemos trajes de baños a 30 córdobas alquilado y vendido a 50 córdobas”, afirmó Rebeca Romero.

Por su parte, los veraneantes manifestaron estar felices al poder pasar su día de descanso refrescándose en este espacio rodeado de árboles y seguridad.

Me gusta venir porque el ambiente es calmo, las piscinas no son muy profundas y están divididas las de los niños y adultos”, aseguró Jerónimo Flores.

Somos de Masatepe y venimos toda la familia con los niños a disfrutar de este Jueves Santo de manera sana a como debe ser. Como puede ver trajimos nuestro arroz, pollo con papas y gaseosa para almorzar rico debajo del palo de mango, ya bien frescos porque estuvimos como una hora en el agua”, contó Valeria Pozo.