La Vicepresidenta Compañera Rosario Murillo, valoró que estamos en los días de reflexión y unión familiar, en los que vivimos la esperanza de la resurrección.

"Estos días que son para la meditación, la reflexión, la unión familiar, para prepararnos desde la pasión, viviendo la esperanza de la resurrección", expresó.

"Qué privilegio tener una cultura, una formación de cristianismo, de solidaridad, de familia, de comunidad. Cómo nos llegan todos los recuerdos de nuestros familiares ya en otro plano de vida, hablándonos contándonos, diciéndonos y replicando las tradiciones. Cómo me llegan los recuerdos de la matraca sonando en Niquinohomo, porque no había campana después del miércoles y antes, incluso antes del miércoles había sido toda la semana con la matraca llamando a los rezos, a las misas, a los cultos. Cómo me llegan también los recuerdos de las comidas que se preparaban para consumirse los alimentos en los días en que no debíamos de cocinar. Recuerdo que no podíamos encender el fuego porque decíamos estos son días para la adoración, no son días para trabajar y entonces se preparaban los tamales, se preparaban también las cuajadas, las rosquillas, toda la cosa de horno que no puedo precisar cómo se hacía para que no se descompusiera, pero no se descomponía y eso era lo que comíamos y cuando ya después vinieron las latas entonces se compraban latas para complementar la alimentación, la mesa de los días santos", recordó la Vicepresidenta.

"Cómo recuerdo... las procesiones, el Santo Entierro, la vela de la Sangre de Cristo. Hoy jueves se veneraba a la Sangre de Cristo y después la procesión del Silencio. Todo eso no solo es recuerdo, es fe viva que tenemos gracias a Dios todas las familias, unos católicos, otros cristianos, pero fe, fe viva, invocando siempre los milagros", agregó.

"¿Y cuál es el milagro principal para este pueblo bendito? La paz, la concordia, los valores, los ideales, la vida, la defensa de la vida en todas sus formas, la defensa de la familia en toda esa tradición de ideales y valores que nos hemos trasladado porque hemos practicado esos valores y esas tradiciones a través de las generaciones. Esos son nuestros tesoros patrimoniales, la vida buena, nuestros modos de vida y por supuesto la vida desde el vientre materno. Atesoramos esas tradiciones y esa defensa de la vida, nos sentimos orgullosos de ser una cultura de vida, de luz, de verdad", sostuvo.

Comentó que "hay quienes piensan que deberíamos avergonzarnos y así nos han dicho, sobre todo algunas agencias de otros continentes, que incluso en algún momento hasta redujeron o cortaron programas porque nosotros como Gobierno de cristianismo, de fe, de valores, de solidaridad, de familia, siempre defendimos y defendemos la vida".

"Cómo nos sentimos orgullosos, no nos sentimos retrógrados, nos sentimos orgullosos y la vida es lo que crece en esta patria bendita, la vida buena, la vida del buen corazón, la vida de grandes esperanzas la vida de trabajo, de seguridad, de integridad, de laboriosidad, de alegría", destacó.

En ese sentido, dijo que "cada día nos corresponde desde la esperanza y la fe encender la alegría y permitir que nos habite porque es la esperanza de la resurrección".