La compañera vicepresidenta Rosario Murillo destacó que Nicaragua conmemora con amor al héroe, sacerdote y guerrillero, Gaspar García Laviana y resaltó los tributos del pueblo en el departamento de Rivas en el lugar donde cayó combatiendo por la libertad de Nicaragua.

Hoy es 11 de diciembre y hoy conmemoramos con amor, a nuestro héroe Gaspar García Laviana, se han realizado todo tipo de actividades en el departamento de Rivas, donde fue párroco de San Juan del Sur y de Tola”, dijo la compañera vicepresidenta de Nicaragua.

Las familias han depositado flores donde yace lo que era de su cuerpo físico, porque su alma, crecida desde la vida eterna, acompaña todos los esfuerzos que realizamos para que nuestra Nicaragua cristiana y solidaria florezca, avance, en dignidad, en la vida de las personas, las familias, las comunidades. Allá está también, en Tola, Rivas y están todas las actividades que se realizan saludando el 42 Aniversario de nuestro Gaspar, allá desde el cielo y el cielo con la notas hermosísimas de El Niño del Tambor, que tanto le gustaba, celebra todas las realizaciones de esta Nicaragua cristiana, solidaria, añadió.

Informó que el comandante Daniel Ortega pidió al general en retiro Moisés Omar Halleslevens que le represente allá con las comunidades y las familias de Rivas y todo el departamento, y de Tola, en este día de conmemoración festiva, de alegría, de vivir porque sabemos que vivir juntos en la eternidad, con Gaspar García Laviana, padre, sacerdote, guerrillero, comandante de la paz y del bien.

Y nuestro saludo siempre lleno de reconocimiento y de amor a la familia de don Hebert Herrera, que cuidó tanto a Gaspar, que quiso tanto a Gaspar, que nos ha dejado, porque ya está también en otro plano de vida, ya se reunió con Gaspar en el cielo, testimonio lúcido del paso de Gaspar por todos esos pueblos, comarcas, comunidades de Tola, de San Juan del Sur, expresó.

Don Hebert vive, la familia vive allá en Tola por el parque y cada año cuando visitábamos el mausoleo, el cementerio allí, en los patios de la iglesia de Tola, íbamos después con don Hebert, a su casa, a departir, recordar y a celebrar la vida de Gaspar y de tantos compañeros que ofrendaron lo mejor de sí, porque Nicaragua fuese como es hoy, libre, digna, cristiana, solidaria, invicta, porque somos un pueblo que no se ha dejado vencer, al contrario que sabemos luchar y trascender con amor en nuestro corazón, por la paz y el bien, manifestó.