"¡Puño en alto! ¡Libro abierto!" corearon los juigalpinos este jueves mientras acompañaban el féretro del compañero Miguel de Castilla, reconocido por ser un baluarte educativo en el Nicaragua.

Era la consigna de la Cruzada Nacional de Alfabetización que luego sería recogida como himno de la educación por de Castilla y con la que fue recordado durante su emotiva despedida.

La educación de Nicaragua cuenta con una nueva estrella en el firmamento y a pesar de los rostros marcados por el dolor que lamentaban la perdida física, las palabras para recordarlo fueron de esperanzas por un futuro iluminado por el conocimiento.

Julio Abaunza Decano del Farem Juigalpa, afirmó en las honras previas a al entierro, que tras la partida de este ejemplo para los nicaragüenses, el compromiso es seguir al frente con su legado de impulsar la educación para alcanzar el desarrollo.

"Y preparándonos vamos a hacer una mejor Patria, vamos a tener una mejor Nicaragua, una Nicaragua con mayor calidad, una Nicaragua en prosperidad, en desarrollo que es lo que todos queremos, lo que todos los nicaragüenses deseamos. El profesor Miguel es un digno hijo de Juigalpa, de Chontales, y un gran hijo de Nicaragua, un hombre dedicado a la educación porque el entendió desde siempre creo, entendió que la educación es un factor vital para el desarrollo de nuestro país", aseguró.

Sus honras fúnebres tomaron lugar en la Catedral Nuestra Señora de la Asunción de Juigalpa y a ella asistieron miembros de la comunidad educativa, funcionarios públicos, estudiantes y pobladores de la ciudad.

El cortejo posteriormente se dirigió al cementerio municipal tras un breve recorrido por la ciudad.

Arístides Gómez, Secretario Político departamental recordó que fue siempre un Chontaleño fiel a su causa de la enseñanza, pero también fiel a su partido, el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

"Estamos trasladándolo ya a donde descansará, pero que sabemos que el continuará en el pensamiento, en la actitud y en todo el actuar de nosotros, los que queríamos y queremos continuar con ese proceso que él llevaba, de aportar hasta los últimos días de su vida para que este país se ampliara, se mejorara por esa senda de la cultura, de la educación para ser realmente un país libre", aseguró.

El Compañero Luis Hernández, director de educación primaria del Ministerio de Educación, expresó el cariño y aprecio, pero también el honor de haber contado con un gran maestro y un gran ser humano.

"Dio todo por la educación, trabajó palmo a palmo con los maestros, con nosotros. Desde el Ministerio de Educación, desde todas las instancias donde él pudo estar, brindar esa experiencia, ese aprendizaje, todo ese cariño, toda esa poesía y esa pedagogía que siempre lo caracterizó", sostuvo.

De Castilla fue uno de los autores del programa educativo de la Revolución en los años ochenta, y durante la segunda etapa de la Revolución, fue Ministro de Educación, luego Asesor del Presidente en Asuntos Educativos y desde 2014 Secretario Permanente de la Comisión Nicaragüense de Cooperación con la Unesco.

CASATILLA

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