El doctor Guillermo González, del Sinapred, afirmó que el huracán Iota que impactó el pasado lunes el caribe norte de Nicaragua es el fenómeno meteorológico más potente que ha golpeado el país centroamericano en los últimos 40 años. En una entrevista con la cadena de noticias TeleSur, González describió algunos pormenores sobre el modelo de atención protagónica directa que se desarrolla para atender la emergencia nacional ocasionada por Iota.

Los efectos (de Iota) hoy ya comienzan a quedar un tanto más claros especialmente en la zona donde impactó directamente el huracán con categoría 5. Esta mañana los primeros recuentos que estamos haciendo es que fundamentalmente hay mucho daño en lo que es infraestructura social, infraestructura de caminos, muchos árboles caídos, tenemos también la crecida de los ríos más importantes de la zona lo que dificulta en algunos momentos la comunicación y llegar directamente a las comunidades. Desde ayer en las zonas del litoral atlántico, las familias incluso ya comenzaron a hacer limpieza a ordenar sus viviendas... En las zonas fronterizas que son zonas montañosas en las cuales el huracán provocó mucha precipitación de lluvia, se calcula que cayeron alrededor de unos 300 milímetros en las primeras 24 horas, lo que da una idea de la cantidad de lluvia que ha caído en el país. En la zona sur como efecto colateral del huracán hemos tenido muchas lluvias, muchas inundaciones especialmente en lo que se conoce como el istmo de Rivas, fronterizo con Costa Rica, donde hemos tenido inundaciones importantes y en el correr de las horas los efectos de las lluvias han venido variando desde la zona sur hasta la zona noroccidental de Nicaragua, describió González.

Nosotros seguimos con la alerta roja en la zona que impactó directamente el huracán que es la zona nororiental de Nicaragua, la zona del triángulo minero y la zona fronteriza, y el resto del país lo tenemos en alerta amarilla”, puntualizó.

González sostuvo que el país “está en un proceso donde comienza poco a poco la recuperación. A tratar primero de seguir salvaguardando la vida de las personas que fueron movilizadas especialmente en la zona donde impactó el huracán”.

Comentó que 48 horas antes de que el huracán tocara tierra nicaragüense se movilizaron más de 65 mil personas a refugios, a casas solidarias con la intención de salvaguardar la vida “y se está en ese proceso en este momento de seguir atendiendo a todas estas familias mientras los efectos del huracán estén presentes en el territorio nacional”.

Según González en las últimas horas en el país se ha desarrollado “un trabajo intenso que tiene que ver con el modelo que tenemos en Nicaragua que está basado en una actuación, en un protagonismo de las personas, de las familias, de las comunidades y el país muy claro del escenario que nos había dejado Eta de zonas donde había suelos saturados, donde inclusive había lugares donde ya había ríos crecidos, se actuó de manera muy temprana desde los barrios, desde las comunidades, con una participación muy activa de las familias, con un acompañamiento muy de cerca, involucrados más de 40 mil compañeras y compañeros desde las instituciones de gobierno que es lo que ha permitido que en la zona donde el impacto del huracán fue más intensa y en las zonas donde el tránsito del huracán fue provocando los daños más directos, prácticamente las familias ya estaban a resguardo, eso ha permitido un alto nivel de seguridad para las familias”.

Recordó que en el país se realizan 4 ejercicios nacionales para la prevención y protección de la vida, con distintas amenazas como los huracanes y sus principales consecuencias los deslizamientos de tierra y las inundaciones, que han dado las herramientas y conocimientos a las familias y comunidades para actuar en estas emergencias.

Iota es considerado en el registro nuestro como el huracán más potente que ha llegado al menos en los últimos 40 años”, recalcó González.

La potencia no solamente en su capacidad destructiva sino también el lugar donde impacta como es la zona del caribe que es una zona que favorece que muchos de los efectos secundarios que tiene el huracán como son por ejemplo una amplia zona costera muy baja donde se produce la marea ciclónica, efecto que nosotros vimos con Iota en una amplia faja de la zona costera y esto provoca que se eleve el nivel del mar a niveles tan altos que prácticamente significa una contención de todo el sistema de drenaje hidrológico que tiene el país en esa zona, lo que provoca rápidamente muchas inundaciones”, expuso.

Señaló que el Caribe nicaragüense “es una región que tiene muchas condiciones para que un huracán de esta naturaleza con la potencia que tenía Iota tenga esa capacidad destructiva y frente a que se tiene que estar muy bien preparado, muy bien organizado y es lo que nuestro gobierno ha venido trabajando desde hace más de una década para que tengamos esa capacidad de movilizarnos a tiempo, para que a sabiendas que el huracán puede tener destrucción en los aspectos materiales, pero nosotros nos concentramos fundamentalmente en garantizar la vida de las personas la vida de las familias y sobre todo con una amplia participación de las familias”.

También explicó que “las instituciones de gobierno no solamente reforzaron la acción local, sino que también desplazaron capacidades humanas, especializados recursos para estar cerca de dar atención rápidamente al problema”.

Como ejemplo destacó al ministerio de transporte que colocó módulos más próximos adonde preveía escenarios de afectaciones “para rápidamente facilitar la recomposición del sistema vial y poder llevar ayuda necesaria a estas familias”.

También la institución encargada de la energía ubicó de antemano “brigadas, compañeros, medios para recomponer rápidamente el sistema energético y asegurar que tengamos energía, comunicación”.

Anoche mismo a casi 24 horas de que llegó el huracán que afectó las principales ciudades, anoche ya comenzamos a tener una comunicación lo suficientemente fluida que nos ha permitido tener un poco más de información cuantitativa de los daños que ha provocado el huracán, de las necesidades que hay que atender. Y esto hay que tenerlo claro es producto de todo un esfuerzo, de una voluntad política, de hacer que prácticamente todo el Estado de Nicaragua esté preparado, organizado, listo para enfrentarse a este tipo de afectaciones que tienen una enorme magnitud”, aseguró González.

El ministro director del Sinapred informó que hasta el momento se contabilizan cerca de 70 mil evacuados y reiteró la eficacia del modelo que se ejecuta para atenderlos.

Aquí lo importante son varias cosas: Primero, esa combinación de ese modelo de una población protagónica preparada, organizada, con un gobierno que también prepara a sus instituciones, que invierte en las capacidades de sus instituciones permite hacer acciones de carácter preventivo al momento en que se está dando el evento”, dijo.

Desde el nivel local hasta el nivel nacional ya estamos trabajando de manera estructurada, organizada para esa recuperación rápida que se tiene que dar porque la vida tiene que continuar y la familia también tiene que tener no solamente la confianza de que están respaldados y tienen un gobierno que está velando por su seguridad, sino que también está velando porque vuelvan rápidamente a iniciar y reiniciar todas aquellas tareas económicas y sociales que son propias del desarrollo”, aseguró.