El Señor Henrique Silveira Sardinha Pinto, Embajador de la República Federativa de Brasil, recibió al Compañero Francisco Javier Bautista Lara, Embajador de Nicaragua. Recordó con afecto su paso por la Embajada de Managua a fines de la década del ochenta. Comentó que cuando el Huracán Joan, visitó Bluefields, y ahora, con el Eta, -sin víctimas humanas-, expresa su Solidaridad al Gobierno y Pueblo de Nicaragua.

Se refirieron a la obra de Joaquín Machado de Assis que se refirió “al Brasil profundo”, a quien Rubén Darío encontró en la III Conferencia Panamericana de Río de Janeiro (1906) y le dedicó el Poema: “Dulce anciano que vi en el Brasil de fuego / y de vida y de amor todo modestia y gracia…”. En el evento americano que juntó a Personalidades Políticas, Académicas y Literarias, entre ellos, el Barón de Río Branco -padre de la diplomacia brasileña-, Joaquim Nabuco, Froylán Turcios, Juan Ramón Molina, entre otros, el poeta nicaragüense dijo, con esperanza, Salutación al águila frente al Secretario de Estado de E.E.U.U.: “águila, existe el Cóndor. Es tu hermano en las grandes alturas”, y antes, dedicó A Roosevelt (1904), y concluye: “Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!”.

Los embajadores latinoamericanos reafirmaron los estrechos lazos de amistad entre las dos naciones y pueblos hermanos, y esperan que, frente a la contienda electoral norteamericana, quien resulte legítimamente electo, desarrolle hacia América Latina una relación basada en el diálogo y el respeto. Comentaron las dramáticas consecuencias de la pandemia, el daño humano, económico y social, la necesidad de solidaridad frente al incierto fenómeno de consecuencia y duración imprecisa que obliga a asumir medidas sostenibles según la realidad de cada país. Se refirieron a la exhortación del Papa Francisco sobre la Amazonia que vincula a ocho naciones suramericanas y que, desde el respeto a la soberanía, es un mensaje social, cristiano y ecológico frente a una particular y compleja realidad.