La Señora María Fernanda Silva, Embajadora de Argentina ante la Santa Sede, recibió la visita de cortesía del Compañero Francisco Javier Bautista Lara, Embajador de Nicaragua.

Durante el afectuoso encuentro compartieron saludos para los Gobiernos y Pueblos de Nicaragua y Argentina, conversaron sobre las aspiraciones comunes de Paz y Solidaridad, la Cultura, la Religiosidad, las Tradiciones y el Idioma. Recordaron a Rubén Darío, nuestro Poeta común, quien, desde “el nicaragüense sol de encendidos aros”, escribió, para la  que consideró su segunda patria: “¡Argentina! El sonoro / viento arrebata la gran voz de oro”.

Ambos embajadores expresaron su satisfacción por la restauración democrática del orden constitución en el Estado Plurinacional de Bolivia roto hace un año por el Golpe de Estado que interrumpió el rumbo de Prosperidad que emprendía con éxito la Hermana Nación latinoamericana.

Visita a Embajador de Chile

El Compañero Francisco Javier Bautista Lara sostuvo un cordial encuentro con el Señor Octavio Manuel Errázuriz, Embajador de Chile ante la Santa Sede.

Los Embajadores latinoamericanos conversaron sobre los vínculos Culturales e Históricos entre Nicaragua y Chile, el afecto hacia Rubén Darío quien, desde Valparaíso, en 1888, inauguró con su libro Azul… el Modernismo literario en la lengua española con tantas felices consecuencias. El joven Darío llegó a Chile por sugerencia del Diplomático y escritor salvadoreño Juan José Cañas quien le dijo: “vete a Chile, aunque sea a nado”. No obviaron referirse a la amistad que el Poeta nicaragüense cultivó con el joven escritor Pedro Balmaceda Toro, a quien, desde la distancia, al enterarse de su muerte, dedicó, con gratitud y admiración, el libro A. de Gilbert (San Salvador, 1889).

El Señor Errázuriz y el Compañero Bautista, comentaron sobre los múltiples retos que la Humanidad enfrenta, la proximidad entre nuestros Pueblos en la diversidad en donde, como dice el Papa Francisco, “nadie se salva solo”, nos necesitamos mutuamente, y cada vez es más evidente que las soluciones a nuestros problemas particulares y comunes requieren de abordajes multidisciplinarios e incluyentes.