La Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, llevó a cabo una sesión en la cual se analizó, discutió y respaldó un dictamen favorable a la iniciativa de Ley Reguladora de Agentes Extranjeros, la que ha sido ampliamente debatida a fin de garantizar la seguridad de las familias y el estado nicaragüense. 

El diputado y presidente de la comisión, Wálmaro Gutiérrez, expresó que la iniciativa apunta al establecimiento de un marco regulatorio en el que los agentes extranjeros puedan desarrollar de manera legal, legitima y respaldada, su trabajo como representantes de intereses de un gobierno, empresa o institución mixta de carácter extranjero.

Esta ley no es una ley penal, esta ley no está creando tipos delictivos, esta es una ley que tiene prácticamente 2 grandes responsabilidades a saber en el caso que vos queras desarrollar una actividad de agente extranjero de manera licita en el país. Inscribirte como agente extranjero, reportar tus actividades y la ejecución de los recursos de manera periódica ante el organismo regulador”, detalló.

Gutiérrez enfatizó que los agentes extranjeros son todas las personas naturales o jurídicas que respondiendo o representando los intereses de un gobierno extranjero, de una institución gubernamental extranjera, de una empresa extranjera o institución mixta público-privada extranjera desarrolle actividades licitas dentro del país y canalice recursos extranjeros para desarrollar una actividad lícita en Nicaragua.

Esa persona se tendrá que ir a registrar e informar de manera periódica de sus actividades como agente extranjero en el país. Obviamente la preocupación de algunos sectores minúsculos en este país es que se reciben recursos supuestamente para fines lícitos y terminan desviándose a fines ilícitos, en otras palabras, reciben recursos del extranjero y se convierten prácticamente en injerentes, herramientas de injerencia de gobiernos extranjeros en asuntos domésticos del país, en asuntos internos y externos de nuestro país”, señaló. 

El diputado destacó que los actos de injerencias son penados por la ley, por el Código Penal de la República de Nicaragua, el que plantea en sus artículos que atenta contra la vida del pueblo cualquier acto de injerencia de gobiernos extranjeros en asuntos de política interna en el país.

Hay que hacer un llamado a la reflexión, que independientemente de las diferencias políticas que nosotros tengamos, se supone que todos somos nicaragüenses, que todos somos hijos de nuestra patria, que somos hijos de Nicaragua y que debemos de amar a nuestra madre tierra, a nuestra Nicaragua, pero parece que aquí hay muchísimos hijos, pero unos cuantos que son hijastros”, dijo.

Wálmaro enfáticamente se refirió a quienes pretenden crear desestabilidad en el país a través de organizaciones que reciben fondos del extranjero para intervenir en la política interna de Nicaragua.

“No se puede llamar de otra manera que no sea descaro y así lo tengo que decir, descaro, los nicaragüenses tenemos el derecho de elegir y ser electos, esta es una ley que viene a garantizar que 1 millón de dólares no valgan más que 1 millón de votos, esa es la realidad de esta ley, que 1 millón de dólares del extranjero no valgan más que 1 millón de votos de los nicaragüenses”, manifestó.

No puede ser que una maleta de dólares del extranjero venga a decidir quién va a ser el próximo presidente de nuestro país, quienes van a ser los próximos diputados de nuestro país, quien va a ser el próximo alcalde o vicealcalde de tu municipio, tienen que ser los pobladores a través del sufragio universal, libre, secreto y directo como en cualquier país del mundo”, refirió. 

Acaso que solo los europeos, los norteamericanos, o los asiáticos tienen ese derecho, también tenemos ese derecho los nicaragüenses y lo único que estamos diciendo es, déjennos a los nicaragüenses resolver y dilucidar nuestros propios problemas y buscar nuestras propias soluciones”, añadió.

Una vez aprobada la ley, los agentes extranjeros deberán inscribirse en el Ministerio de Gobernación como entidad correspondiente.