La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua reflexionó que este 9 de octubre es buen día, como todos los días, para promover más salud, para promover la vida buena, para promover convivencia armoniosa, para promover la vida digna.

Esa dignidad que tenemos tan alta las familias nicaragüenses, porque somos un pueblo orgulloso de nuestros héroes, de nuestros patrimonios culturales, naturales, humanos, son magníficos nuestros tesoros humanos que somos cada uno de nosotros, los dignos hijos de Sandino, de Zeledón, de Rubén Darío, subrayó.

Agregó que los nicaragüenses somos un pueblo orgulloso de nuestra manera de ser y de vivir, “pueblo digno, pueblo grande, pueblo creyente, devoto, potente. Somos el pueblo de Darío, de Sandino, de Zeledón, un pueblo amante de la paz. Y aquí lo decimos todos los días y los décimos llenos de potente esperanza: Reina Jesús por siempre”.

La compañera Rosario reiteró que los nicaragüenses seguimos adelante en insurrección de la esperanza, en puro corazón y siempre, siempre victoriosos, llenos de ánimo, de aliento, de fuerza, de victorias. “Nuestra Patria es libre porque tiene hijos e hijas que la aman. Nuestra Patria es digna porque los nicaragüenses, las nicaragüenses estamos llenos de dignidad y de honor nacional”.

Nuestra Patria está llena de amor, de concordia y sabemos que todos juntos y con alta, elevada, creciente confianza en Dios, que vencemos, que venceremos, somos un gran pueblo y merecemos grandes victorias, esas victorias que estamos construyendo cada día con la frente en alto y el sol que nos ilumina, que nunca declina, Dios nuestro Señor”, reiteró.

En insurrección de la esperanza, sabemos que somos el pueblo digno, grande, creyente, devoto, potente, el pueblo de Darío, el pueblo de Sandino, el pueblo de Zeledón, un pueblo amante de la paz y un pueblo que va adelante con absoluta confianza en Dios. Que va adelante, seguros de que, en unida por el bien común, estamos construyendo el porvenir”, finalizó.