La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua destacó este lunes 5 de octubre la conmemoración del 42 aniversario de la partida, de la caída, el asesinato atroz del niño Manuel de Jesús Rivera, La Mascota, cruelmente asesinado por la genocida guardia somocista.

“Así le ha puesto nuestro pueblo, así le dice nuestro pueblo y merecido ese epíteto, la genocida Guardia Somocista”, subrayó la compañera Rosario Murillo.

Rememoró cómo aquellos tiempos cuando recordamos, todavía nos trasladan un sentimiento de oscuridad total, pero que en esta inmensa oscuridad supimos ver la luz y avanzar hacia el amanecer y crear los nuevos tiempos y los nuevos días hacia el amanecer.

Y crear los nuevos tiempos y los nuevos días del pueblo, del triunfo del pueblo y que el pueblo libre es una Nicaragua Libre como resultado del amor, de la entrega, de la dedicación, nunca del odio”, enfatizó.

“Todo aquel que promueve odio, lo dicen las sagradas escrituras, no puede vivir ni siquiera consigo mismo, porque promover odio es también atraer negatividad en la vida propia en la de la familia, por eso decimos siempre, con amor y esperanza, y siempre más allá, porque el amor construye, el amor es concordia, el amor es victoria. Nunca más ese odio expresado a través de los más atroces crímenes y oprobio en nuestra Nicaragua bendecida, y bendecida porque sus hijos vivimos con fe, bendecida y siempre, siempre libre”, agregó.

Informó que también en Carazo se conmemoró ese 42 aniversario del niño mártir, Manuel de Jesús Rivera la mascota y proclamando ¡Nunca más, Nunca más!

“Y esos cuantitos que quisieran retornar en el tiempo y atraen crímenes, odio, atraen conductas que hasta pueden ser genocidas, como vimos en el 2018, todos esos que evoquen, que invoquen al señor nuestro Dios, y que pidan que les abra el corazón para que sepan ver cómo somos los nicaragüenses, como vivimos, como sentimos y cómo queremos todos los días, acentuar y fortalecer la paz y el bien, no las ambiciones, no los oprobios y nunca más esas conductas criminales que solo han sabido generar el desprecio de las mayorías de nicaragüenses porque nadie, en una Nicaragua que sabe, en cierto de lucha, de honor, de victoria, pero también sabe de dolores, de sufrimientos, nadie quiere saber de conductas no solo incorrectas, sino criminales, inhumanas, tratos humillantes, degradantes, crueles, abominables”.

“Por eso decimos, nunca más y se los decimos a esas miradas turbias, a esas miradas inyectadas de sangre. Que se vean las manos, que se vean en el espejo, a ver si encuentran en el espejo otra cosa que no sea crímenes, criminalidad, y afán de seguir entregando y ensangrentando a una Nicaragua que es bendita y que es libre y que los repudia porque queremos trabajo seguridad y concordia desde la familia y la comunidad”, finalizó.