El comandante Tomás Borge, raíz y fundamento del FSLN, cumple noventa años, arropado por la memoria y el cariño de los pueblos de nuestra América. De algunas personalidades históricas como él, pareciera que ya se hubiese dicho todo (cosa que lo halagaría pero de inmediato saldría invicto con alguna broma muy a su estilo o un verso en donde dice de sí mismo, con una sobrecogedora humildad: pero si soy un "pequeñísimo detalle / del universo").
 
Combatiente, estadista, poeta y visionario, Tomás Borge, desde las praderas y los bosques en donde seguramente, fiel a su vocación irrefrenable, anda organizando alguna forma de apoyo a su pueblo, a nuestros pueblos que luchan por un orden social más justo y humano, siempre nos sorprenderá gratamente porque su urticante impaciencia es fuente de inspiración y aliento en el frente de lucha.
 
Hay un orden nuevo en el mundo, pero la muerte y la desolación siguen allí latentes como un virus aparentemente invencible, capitalismo que le dicen. Y hoy más que nunca, frente a la crisis del modelo neoliberal, Tomás Borge tiene algo que decirnos con renovada convicción: ¡Patria Libre o Morir!