Nunca olvidaré que fue el Ministro del Interior de Nicaragua, Tomás Borge Martínez, quien me presentó en Managua, en octubre de 1983, a quien como oficial de la CIA, consideré mi enemigo en Ecuador en 1961.
 
Y es que el estadounidense Philip Agee fue uno de los ex agentes de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos que participó en la capital nicaragüense en la Sesión solemne del Tribunal Antiimperialista, presidido por el ex canciller guatemalteco Guillermo Toriello, y el periodista venezolano Freddy Balzán, uno de los colaboradores de Tomás Borge.
 
Recuerdo entre los asistentes al ex presidente dominicano Juan Bosch, al patriota boricua Rafael Cancel Miranda y al escritor y luchador social ecuatoriano Jaime Galarza Zavala.
 
Fue emocionante el testimonio de Philip Agee en esa sesión del Tribunal Antiimperialista de Nuestra América. En su intervención pidió perdón a quienes habíamos sido objeto del trabajo sucio de la CIA.Años después en La Habana --donde falleció el 7 de enero de 2008-- coincidimos en un encuentro de corresponsales de guerra, en el cual Philip hizo una vigorosa y lúcida denuncia de las acciones de la CIA contra Cuba y toda Nuestra América.
 
Pero a Tomás Borge lo había conocido antes. Fue uno de los nueve comandantes sandinistas que en la etapa previa al triunfo del 19 de julio de 1979, envió a Radio Habana Cuba un testimonio grabado dando a conocer sus ideales revolucionarios, en su carácter de fundador del Frente Sandinista junto a Carlos Fonseca Amador.
 
No es casual que los restos de Tomás Borge fueran colocados en abril de 2012 junto a los de Carlos Fonseca en la Plaza de la Revolución de Managua.
 
Y a Tomás Borge lo recuerdo también por su honestidad y franqueza demostradas en una extensa entrevista que le hice en La Habana, y que atesoramos en nuestra emisora, a raíz de la derrota electoral del Frente Sandinista en los comicios de febrero de 1990. 
 
Tomás siempre fue un revolucionario íntegro. Gran escritor que mereció el Premio Casa de las Américas en 1989 por su excelente obra “La paciente impaciencia”, y que luego nos deleitó con la publicación de un libro célebre titulado “Un grano de maíz”, fruto de sus conversaciones con su amigo Fidel Castro.
 
Y qué hermosa coincidencia que Fidel y Tomás cumplan años el mismo día 13 de agosto, el Comandante sandinista 90 y el líder histórico de la Revolución cubana 94. Dos de mis entrevistados favoritos. Dos ejemplos de vida. Dos hombres consecuentes, dignos herederos y continuadores de Sandino y de Martí.
 
Con Tomás Borge, también poeta, compartí no solamente en Managua y La Habana, también en Quito, en la hermosa Capilla del Hombre, donde participamos en actos organizados por la familia del pintor Oswaldo Guayasamín y nos deleitamos oyendo cantar a Marcela Pérez Silva, la fiel compañera del fundador del Frente Sandinista. Marcela, quien también cantó en La Habana en homenaje a Fidel, y siempre lo hizo con emotivas piezas colmadas de amor hacia Nicaragua y hacia el General de Hombres Libres. 
 
Marcela, quien me acaba de regalar, en su voz, cuatro poemas de Tomás Borge, hombre que se proclamó inmune a las balas y al infierno, y quien nos anunció en su poesía que moriría para seguir viviendo. Y vivo está entre nosotros en su noventa cumpleaños el Fundador del Frente Sandinista.
 
La Habana, 13 de agosto de 2020.