La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República reflexionó este mediodía del 7 de julio victorioso que Nicaragua es un pueblo que sabe que va adelante, que está adelante y que vive en un país libre.

Agregó la vicepresidenta que en Nicaragua se vive con el amor en alto, amor al prójimo, amor cristiano. Dijo que somos un pueblo devoto, pueblo potente por las devociones que tenemos, un pueblo que ama y adora a Dios. Un pueblo que sabe reconocer a Dios como el Padre Celestial.

Nosotros sabemos que vamos adelante y que nuestra Nicaragua es y seguirá siendo libre, porque estamos llenos de amor patrio y estamos llenos de ese sentido de familia y comunidad, que nos distingue y nos defiende”, subrayó.

Expresó que los nicaragüenses, "cada día al levantarnos invocamos a Dios y le pedimos nos dé más y más energía para trabajar sirviendo a nuestro pueblo en todos los temas de salud, fortaleza nuestra ese modelo de familia, de comunidad, de presencia directa donde estamos siempre con nuestro pueblo, siempre sabiendo ver en el rostro de las mujeres, de los hombres de todas las edades, de los jóvenes, a Cristo Jesús nuestro redentor. Nuestro Salvador”

Hoy martes 7 de julio conmemorando Julio Victorioso, trabajando por las nuevas victorias, que son victorias y triunfos de los pueblos dignos, de los pueblos soberanos de los pueblos libres, por eso decimos ¡Viva Nicaragua libre!, pueblo digno, pueblo soberano, pueblo fuerte, pueblo creativo, pueblo devoto, trabajando duro, y así estamos y aquí estamos celebrando esas victorias de ayer, de hoy y las victorias que creamos juntos en convivencia armoniosa, victorias del futuro de paz y bien, eso es lo que anima a nuestros corazones, defender desarrollar, consolidar la paz, la paz y el bienestar, la dicha en los hogares y las familias nicaragüenses, dijo.

Lo decimos todos los días y lo decimos con orgullo, somos un pueblo grande, valiente, libre, capaz de hacerle frente a los desafíos más grandes confiando en Dios y sabiendo que podemos, porque salimos adelante porque somos capaces de transcender las dificultades, priorizando siempre la paz, el cariño, el bien común a lo largo de nuestras vidas”.

El bien común ha sido el centro de nuestras ocupaciones y preocupaciones y lograr que el bien común se alcance desde la familia y la comunidad, con pasos humildes, modestos, eso sí, con pasos firmes hacia adelante, siempre invocando el bien y siempre invocando la corte celestial para que el bien prevalezca en nuestra Nicaragua Bendita, Siempre Libre. Nuestra Nicaragua Libre”.

Ese grito de júbilo del 19 de julio de 1979 pertenece al pueblo nicaragüense, al pueblo humilde, heroico, valiente, digno de esta Nicaragua Libre”, finalizó la compañera Rosario.