Ayer, Martes 30 de Junio, Nicaragua participó en el Seminario Virtual “Sistemas Sanitarios, Vacunas y Laboratorios de Biotecnología en América Latina”.

El Encuentro tuvo el objetivo de reflexionar con Gobiernos, actores sociales y empresariales de la región latinoamericana sobre cómo, a partir de la emergencia y crisis causada por el covid-19, podemos transformar la realidad hacia una globalización solidaria, una salud real para nuestra población; y el papel que tiene la cooperación entre sociedad, empresa, académicos y gobiernos en el logro de este objetivo.

En el conversatorio participaron monseñor Vincenzo Paglia, presidente de la Pontificia Academia para la Vida; monseñor Bruno Duffé, del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano; doctor Maximiliano Reyes, Subsecretario de Relaciones Exteriores de México; monseñor Juan Carlos Cárdenas, secretario General del Consejo Episcopal Latinoamericano; expertos virólogos como la doctora Manon M.J. Cox, doctor Gianni Tognoni y doctor Daniel Adams; así como Representantes de Laboratorios e Institutos de Salud Latinoamericanos.

vaticano

Los panelistas expresaron que en el contexto actual de búsqueda y desarrollo de una vacuna para el covid-19, se presentan a América Latina opciones, especialmente en los procesos de producción de vacunas en las cantidades necesarias que pueden marcar el rumbo de la Salud y el Bienestar de su población. La región puede seguir la subordinación económica y cultural a los modelos de globalización tradicionales o buscar que este proceso de elaboración de vacunas sea un componente central de una transformación que coloque la salud como bien común y fortalezca a las economías y sistemas tecnológicos latinoamericanos como herramientas de ese bien común.

Los representantes de la Iglesia Católica, monseñor Vincenzo Paglia, y monseñor Bruno Duffé, propusieron comprender que la seguridad y la salud del otro son necesarias para nuestro bienestar; debemos aprovechar la oportunidad de considerar la salud como un bien común y condición de desarrollo y no como un instrumento de producción, tener una concepción global de la salud: proteger a las personas, al planeta y las relaciones entre las comunidades humanas.

Por Nicaragua participaron el doctor Roberto López, presidente ejecutivo del Instituto de Seguridad Social, INSS; doctora Sagrario Benavides, vicepresidenta INSS; Señor Stanislav Uiba, gerente general de Laboratorio Mechnikov, y el señor Ramón Barber, tecnólogo general de Laboratorios Mechnikov.

vaticano

Durante su intervención el doctor Roberto López expresó que actualmente el sistema global del suministro de medicamentos muestra la característica de no ser solidario, de estar centrado en la ganancia y utilidad económica más que en el Derecho de la Salud.

Las familias y los países se ven obligados a pagar precios excesivos por medicamentos cuyo costo real es más bajo. Esta pandemia ha puesto en evidencia la excesiva tendencia de pensar el medicamento como un producto meramente comercial. Los Estados tienen un rol fundamental en la búsqueda de alternativas para la producción de medicamentos, garantizar reducción de los precios y el acceso a toda la población.

En Nicaragua contamos con la colaboración de la Federación de Rusia para desarrollar un proyecto de planta de fabricación de vacunas; a través del Instituto Mechnikov estamos en la capacidad de producir 50 millones de dosis de vacunas de Influenza en este momento, esto hace que tengamos la oportunidad de colaborar con otros países.

Agregó que, una de las medidas que los países deben ir impulsando es tener políticas de medicamentos que garanticen que éstos sean un bien común, no solo la vacuna, y también inversiones concretas. En el caso de Nicaragua se ha materializado con la creación de una empresa mixta estatal como el Instituto Mechnikov.

Al final de la reflexión los panelistas remarcaron que el covid-19 no debe abordarse como un problema sino como una oportunidad de plantear la salud como un bien común político y económico y el objetivo conjunto de la sociedad y la iglesia. La vacuna es importante y será un problema si no hay una coordinación regional y de todos los actores.