La comunidad universitaria de la UNAN-Managua, junto a los amigos y familiares del Padre Miguel d’Escoto conmemoraron este lunes el tercer aniversario del tránsito a la inmortalidad del canciller de la dignidad.

La rectora de la UNAN-Managua y Presidenta del Consejo Nacional de Universidades (CNU), Ramona Rodríguez, señaló que esta fecha recuerda a una persona irrepetible, que deja un gran legado en Nicaragua.

Al respecto refirió que jugó un papel fundamental para derrocar a la dictadura somocista, pero es reconocido también por su larga vida en favor de los más desposeídos y por las luchas sociales que defendió durante su vida diplomática.

Nosotros también aquí en la UNAN-Managua en conjunto con muchos académicos del país hemos creado el Centro de Estudios del Desarrollo que es el centro que nos va a permitir a nosotros estar realizando una serie de actividades de formación, de investigación, de formación tanto de grado como de postgrado para mantener ese legado del canciller de la dignidad”, afirmó, sobre la manera que tiene la alma mater de rendirle tributo.

En la ceremonia también fue presentado el primero de una serie de libros que comprenden la obra “Equilibra” del Dr. Paul Oquist, que sigue la línea trazada por el padre Miguel d’Escoto para contribuir a la formación de un movimiento por la supervivencia de los seres humanos y la madre tierra.

Él (d’Escoto), ha tenido mucha esperanza en las Naciones Unidas para resolver los conflictos del mundo pero en su estadía por la Asamblea General le enseñó que ya es un instrumento del imperio norteamericano, las Naciones Unidas también”, comentó.

En tal sentido valoró que deben ser los movimientos sociales los encargados de alcanzar este propósito tal como lo hicieron los movimientos laboristas, el movimiento por el sufragio de las mujeres, el movimiento por la abolición de la esclavitud y otros que lograron importantes cambios sociales.

Y eso tenemos que tener para los cambios sociales requeridos, para lograr para 2050 una sociedad de 0 emisiones netas y también una sociedad libre de armas nucleares, estas armas nucleares que son 4 mil ojivas operacionales, lo único para que puedan servir es exterminarnos eso es una soberana locura. Y como ha señalado el comandante Ortega (Presidente de la República de Nicaragua) de cortar la modernización de las armas nucleares y esos ejércitos de armas nucleares nos podría dar los recursos para hacer frente a problemas reales como el cambio climático y la desigualdad tan fuerte que hay en el mundo hoy en día”, aseguró.

La doctora Sofía Clark d’Escoto, sobrina del Padre Miguel recordó que el hombre al que se le recuerda en este día mantenía una relación muy especial con la universidad, asistiendo para hablar con los estudiantes sobre la problemática internacional y lanzar la propuesta de reinvención de Naciones Unidas.

“Fue muy basta y muy diversa la aportación que dio el Padre a este país, pero no deja de ser uno de ser uno de los próceres más grande de la historia contemporánea de Nicaragua”, señaló.