El Grupo de Acción de la Campaña de Solidaridad con Nicaragua (NSCAG) dice ¡Poner fin a las sanciones ahora!

Las sanciones son un arma de guerra económica. En todos los países, los más pobres y vulnerables de la sociedad sufren el peor impacto de las sancio-nes. Al igual que las intervenciones militares, son un crimen contra la humanidad utilizado para derrocar a los gobiernos y movimientos populares.

A pesar de más de 1 millón de casos reportados y más de 80,000 muertes por COVID-19, y un aumento del desempleo a más de 30 millones, continúa la obsesión de EEUU con Nicaragua, y sigue presionan-do para derrocar al gobierno. Mientras Nicaragua está tomando medidas cuidadosas para enfrentar el virus y proteger la salud y el sustento de la po-blación, el gobierno de Trump se ha unido a la oposición de derecha, a la cual patrocina, para aprovechar esta oportunidad e intentar desestabi-lizar al Gobierno Sandinista, y difundir el miedo entre los nicaragüenses.

Las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea contra Nicaragua amenazan con poner en peligro la vida de los más vulnerables, las mujeres, los ni-ños, los ancianos, los enfermos crónicos y los más pobres. Deben ser suspendidos de manera inmediata e incondicional.

Hemos preparado un comunicado informativo sobre las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea y su impacto. Se puede descargar aquí.