La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República, destacó este miércoles la presentación desde Marena en varias videoconferencias internacionales y la obra del Dr. Paul Oquist, Ministro-Secretario Privado de Políticas Nacionales de la Presidencia de la República de Nicaragua que promueve las mejores prácticas para proteger a la Madre Tierra y civilización.

“Destacamos hoy día, la presentación de una importante obra de más de 20 años de trabajo intenso del renombrado experto internacional en temas de cambio climático, de naturaleza, en tantos temas en los que es experto el Dr. Paul Oquist, equilibra la economía política de la existencia y la extinción”, dijo la compañera Rosario Murillo en su mensaje de este miércoles al mediodía.

Se está presentando ya, esa magnifica obra. Orgullo Nicaragüense el Dr. Paul Oquist. Le felicitamos. Nos representa siempre con el nivel de excelencia que merece nuestro pueblo, que merecemos como nicaragüenses, pencones, tayacanes, un pueblo grande que todos los días apuesta por la vida”, añadió.

Por esta obra suya lo felicitamos, promueve las mejores prácticas para protegernos, protegiendo nuestra Madre Tierra y nuestra civilización”, resaltó la compañera vicepresidenta.

Dijo que el Dr. Oquist ha participado hoy día en videoconferencias internacionales desde Marena “sobre la pandemia, sobre el agotamiento de los tiempos para actuar en relación al cambio climático, sobre el Covid-19, sobre finanzas, financiamiento en el mundo, para los tiempos de cambio que estamos viviendo alrededor de lo que todos queremos que sean nuevas prioridades”.

No los gastos en guerras, no las armas nucleares, prioridades de la humanidad, la salud, la educación, la restauración de los equilibrios, la Madre Tierra, la Madre Naturaleza, prioridades de vida, no de muerte”, dijo.

En su alocución la compañera Rosario Murillo destacó que hoy se celebra la 50 Jornada Mundial de la Tierra en toda Nicaragua desde las escuelas, las familias, barrios, el gobierno, las alcaldías.

En Nicaragua vive Cristo Jesús

Más adelante la comaañera Rosario Murillo dijo que “en Nicaragua vive Cristo Jesús y sus mensajes del espíritu que son los que tratamos de escuchar todos los días porque nos dan la fortaleza que necesitamos, el ánimo que recibimos, el aliento que tenemos para trabajar duro como misioneros de paz y vida, como misioneros de unidad, de fraternidad, de bien común”.

Reiteró que hoy se celebra la 50 Jornada Mundial de la Tierra. “Como decíamos ayer, hablando de esta jornada en toda Nicaragua, desde las escuelas, desde las familias, desde las comarcas, barrios, comunidades, el gobierno y sus entidades, el estado y sus entidades, las alcaldías que sirven a nuestro pueblo trabajamos con amor, tratamos de trabajar, siempre hay que decir, hacemos el esfuerzo porque estamos en este plano de humanidad, donde también todos sabemos que somos imperfectos”, explicó.

“Pero trabajamos, hacemos el gran esfuerzo, en el nombre de Jesús le pedimos que nos de fuerza para trabajar con amor, todos los días, con amor a nuestra casa común, con amor y esperanza”, dijo. 

Añadió: “Dice el Santo Padre, el Papa Francisco, solo juntos haciéndonos cargos, siendo responsables de los que viven en pobreza, podemos vencer los desafíos globales”.

“Ese es el amor, tener conciencia que todos somos hermanos y que debemos hacernos cargos, como cristianos, con solidaridad, respeto, y promoción de dignidad de las personas, de los que viven en pobreza por tantas razones que conocemos y que juntos solo juntos podemos vencer los desafíos, los retos, locales y globales”, prosiguió.

Como pueblo de Dios, como hermanos, como familia, como familias nicaragüenses estamos hechos, estamos llenos de fe, de espíritu y estamos hechos y debemos reconocerlo y debemos practicarlo para cuidarnos, para querernos, para respetarnos, como tratamos, y vuelvo a decir tratamos, reconociendo nuestras imperfecciones humanas, como tratamos de hacerlo todos los días en el nombre de Jesús”, resaltó. 

Reflexionó: “Qué nos proponemos cada día cuando amanecemos y recibimos la bendición de Dios en forma de vida y salud, de fuerza, de energía creadora, nos proponemos trascender el egoísmo, porque el egoísmo limita, el egoísmo aleja, el egoísmos nos contrapone unos contra otros y qué nos proponemos. Avanzar siempre más allá, creyendo, creando, bien común. Respeto, cariño, solidaridad entre nosotros y respeto, amor y reconocimiento de la dignidad también de nuestra Madre Tierra, de nuestra casa común”.

Recordemos que somos de los primeros pueblos y países en firmar la Declaración de los Derechos de la Madre Tierra, expresó al referirse a la decisión de Nicaragua.

Madre Tierra es nuestra casa y hemos fallado 

Reiteró que “esa Madre Tierra es nuestra casa y la debemos salvar, salvándonos porque la justicia es para todos. La Justicia entre la comunidad humana y entre la humanidad y nuestra casa que no podemos seguir contaminando, alterando, o saqueando”.

“Con el Santo Padre, decimos: Hemos fallado en custodiar la tierra, nuestra casa jardín, y custodiar a nuestros hermanos. Hemos pecado contra la Madre Tierra y también contra nuestro prójimo y en fin, contra el Padre, el Creador, ese Padre bueno que provee a cada uno y quiere que vivamos juntos en comunión y prosperidad”, recalcó.

La Tierra no perdona nunca

“Y cómo reacciona la tierra, dice el Santo Padre. Hay un dicho español que es muy claro al respecto y dice: Dios perdona siempre, nosotros, los seres humanos, algunas veces perdonamos, otras no y la tierra no perdona nunca”.

La tierra no perdona si nosotros la hemos deteriorado, la respuesta será siempre muy contundente”, añadió.

“Cómo podemos restaurar una relación armoniosa, respetuosa con la tierra y con el resto de la humanidad, con toda la humanidad, una relación armoniosa, muchas veces perdemos la visión de la armonía y la armonía es obra del Espíritu Santo”, se preguntó. 

Restaurar la armonía 

¿En la casa común, en la tierra, en nuestra relación con el prójimo, con los más pobres, cómo podemos restaurar esta armonía? Necesitamos una forma de ver nuestra casa común. Entendamonos, la tierra no es un depósito, un depósito de recursos para ser explotados, no es la tierra un depósito de recursos para ser explotados”, dijo.

Consideró que para nosotros los creyentes, el mundo natural, la naturaleza, es el evangelio de la creación y expresa la potencia creadora de Dios nuestro Señor, que plasma la vida humana y hace que el mundo exista junto a lo que contiene, el mundo, para sostener a la humanidad.

El relato bíblico de la creación concluye diciendo, vio Dios cuanto había hecho y consideró que todo estaba muy bien. Cuando vemos las tragedias naturales, tantas tragedias naturales, que son la respuesta de la Madre Tierra a nuestro maltrato, yo pienso dice el Santo Padre, si ahora preguntase al Señor nuestro Dios qué piensa, no creo que me dijera que todo está muy bien”.

Hemos arruinado la obra del Señor

Nosotros hemos arruinado la obra del Señor. Hemos arruinado la obra del Señor y al celebrar hoy la Jornada Mundial de la Tierra, estamos llamados a reencontrar el sentido de respeto sagrado por la tierra. Porque no solo es nuestra casa, sino que también es la casa de Dios. Por eso surge de esto en nosotros, la conciencia de estar en tierra sagrada. Tierra sagrada que nos dio Dios, tierra sagrada que nos dio Dios, para compartir , para convivir en relación armoniosa. La tierra, la humanidad, la armonía que es obra del Espíritu Santo”.

Vencer a la pobreza

¿Qué nos dice el Santo Padre? Vivir, animados, alentados por el Espíritu Santo, escuchándole y vivir con respeto y reconocer la dignidad de todos los seres vivos, de la humanidad entera, de la Madre Tierra y reconocer el deber cristiano de respaldarnos, acompañarnos, con un sentido de justicia para que podamos luchar efectivamente como cristianos y desde la fe contra la pobreza. Vencer la pobreza”, reflexionó.

“En este día de reflexión sobre nuestra espiritualidad, en este camino divino, este camino que debemos cuidar como familia humana, nos llamamos a seguir nutriendo nuestros patrimonios naturales, custodiándolos, resguardándonos, amándolos, desde el respeto y no solo el respeto entre nosotros y entre toda la familia que sabemos somos hijos de Dios y que caminamos como pueblo de Dios con valentía”, dijo. “Sino el respeto, el amor, la concordia, la justicia, hacia la Madre Tierra”, enfatizó.

Sabemos que Dios nos da la valentía, el Espíritu Santo nos da la valentía cada día para unirnos, colaborar y complementarnos unos y otros, saber ver la luz, saber sentir el tesoro de los aromas de la primavera, el olor a tierra mojada en invierno, cuando llegan las lluvias, las lluvias benditas. Saber ver y vivir los amaneceres y trabajar sin fatiga por la luz, hacia la luz, hacia el amanecer continuo, constante para que todo, incluyéndonos a nosotros, pueda y podamos ser mejor y ser mejores”, abogó.

En nuestra Nicaragua cristiana y solidaria damos gracias a Dios por la vida. Y trabajamos con amor, como misioneros, con sentido de misión cristiana para que la salud sea bendecida, protegida y fortalecida, de su mano, de la mano de Dios, para su gloria, gloria a Dios y con el amoroso empeño de las nicaragüenses, los nicaragüenses que nos dedicamos a proteger esmeradamente ese tesoro humano que es la salud, don de Dios que es la vida, don de Dios y que son salud, vida, nuestra fortaleza”, concluyó.