TRIBUTOS han llegado desde todo del mundo después de la muerte del héroe de la liberación nacional nicaragüense Jacinto Suárez Espinoza, quien murió pacíficamente la semana pasada en la capital, Managua, a la edad de 73 años.

Siguió siendo un miembro destacado del gobierno sandinista y fue diputado en el parlamento nicaragüense, sirviendo como presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales hasta su muerte.

Suárez fue parte de la lucha que condujo al derrocamiento de la Dictadura de Somoza respaldada por Estados Unidos que gobernó sobre Nicaragua por más de 40 años.

Durante ese tiempo pasó más de siete años en la cárcel, pero nunca se doblegó a pesar de ser golpeado y torturado.

Fue descrito como un "militante sandinista que se dedicó indefectiblemente a las luchas de liberación de Nicaragua y el mundo”. En un comunicado, el gobierno elogió su "valiente contribución” y agregó que su compromiso con los principios revolucionarios sandinistas nunca serían olvidados.

"Jacinto Suárez permanecerá en el corazón de todos los nicaragüenses y de todos los revolucionarios del mundo que lo conocieron y aprendieron de su solidaridad, honestidad y humanismo”.

Se recibieron mensajes de solidaridad de partidos políticos y sindicatos en la región, incluidos Brasil, Bolivia, Colombia, Perú y Uruguay.