Como un hombre de mucha valentía e inclaudicable en todos los escenarios de lucha hasta sus últimos instantes de vida, así será recordado el compañero Jacinto Suárez (Q.E.P.D) por quienes compartieron momentos importantes en la lucha de liberación de Nicaragua, durante la insurrección, la revolución y en el nuevo proceso de construcción de la patria linda y soberana.

El comandante Edén Pastora, expresó que Jacinto fue un gran hermano de todos los sandinistas, una brújula, guía y ejemplo para toda la militancia.

“Los viejos estamos sentidos por su partida, pero el partió a hacer fila con nuestros héroes y mártires que nos dan la fortaleza a la par de nuestros ideales y nuestra bandera, Jacinto fue siempre un hermano del comandante Daniel Ortega. Jacinto no es de los circunstanciales, fue de los hombres que nos acompañó siempre”, expresó.

Fueron muchos los hombres y mujeres que compartieron experiencias con Jacinto, como la comandante Doris Tijerino, para quien él fue uno de los más firmes militantes del Frente Sandinista.

Jacinto merece nuestro respeto y lo que nos procede es transmitir a las nuevas generaciones de sandinistas, lo que significó la lealtad de Jacinto Suárez a la causa revolucionaria, su desapego del poder, jamás estuvo en las filas de Frente Sandinista por un cargo, un salario, él ejercía sus sentimientos revolucionarios para que el Frente Sandinista marchara hacia adelante”, destacó.

Hoy la tarea encomendada para los sucesores de Jacinto Suárez es seguir defendiendo los derechos del pueblo, la Revolución Sandinista y la soberanía de un pueblo trabajador.

“Jacinto es el ejemplo histórico, revolucionario, capaz de vencer todos los obstáculos presentes, siempre conservó el ánimo y el buen trato hacia los compañeros, superiores e inferiores en todas las responsabilidades que la Revolución Sandinista le encomendó. Fue un hombre de grandes sentimientos, sensible al dolor humano y es nuestro gran ejemplo”, subrayó el comandante Leopoldo Rivas.