Los promesantes y las carretas peregrinas que viajaron desde los municipios de Masaya, Granada y Carazo, llegaron este lunes al Santuario de Popoyuapa en Rivas para cumplir la promesa que realizan todos los años a Jesús del Rescate.

Los promesantes, en sus oraciones, pidieron la intercesión de Jesús del Rescate para que proteja con su manto a Nicaragua de cualquier enfermedad que pueda afectar al pueblo nicaragüense.

Por más de una semana hombres y mujeres acompañados de sus hijos, de adultos mayores, hicieron el tradicional recorrido hasta llegar al Santuario de Popoyuapa, felices de haber cumplido la promesa por los favores recibidos de la milagrosa imagen.

Irene del Carmen López llegó a Popoyuapa acompañada de su esposo, sus hijos, que a pesar del cansancio se declararon bendecidos porque durante el trayecto la mano de Dios los protegió y les colocó alimentos y agua para poder cumplir su promesa.

Gracias a Dios logramos llegar sanos y salvos para poder pagar nuestra promesa y lo hicimos porque tenemos la fe en nuestro corazón y gracias a eso pudimos cumplir”, dijo López.

Si bien cada promesante reconoce que los países del mundo están siendo afectados por la pandemia del coronavirus, López manifestó que en su caso la fe a Dios y poner en práctica las recomendaciones de los médicos fue determinante para cumplirle una vez más a Jesús del Rescate.

Que dicen que el coronavirus, pero no, cuando nos va a llegar una mala tuerce a la casa nos llega y entonces si tenemos fe a lo que venimos como promesantes es porque tenemos fe en Dios y es Él que nos va a desaparecer las enfermedades en cada uno de nosotros”, dijo López que tiene junto a su familia ocho años de pagar promesa.

Juan Gabino Páramo ya lleva dos años cumpliendo la promesa junto a su esposa, hijos y nietos, lo hace porque considera que Nicaragua y su pueblo debe tener fe que Jesús del Rescate alejará todo mal sobre nuestro país.

Agradeció que este año igual como ocurrió en el pasado reciente, las autoridades edilicias de su municipio los apoyaron con víveres y agua, demostrando de esta manera que las tradiciones religiosas deben permanecer.

Creemos en Jesús del Rescate porque es la imagen milagrosa y le pedimos que nos aleje de todas las enfermedades. Mientras estemos vivos y podamos caminar siempre cumpliremos con nuestra promesa. Le pedimos a Jesús del Rescate que retire toda enfermedad de Nicaragua y de su pueblo”, dijo Gabino del Rosario Carazo.

Gracias a Dios venimos bien y pudimos cumplir a Jesús del Rescate, esto lo hacemos por fe. Venimos por todos, porque esto es el amor a nuestras tradiciones, es hermandad y no es por egoísmo y le pedimos que Dios nos proteja”, dijo Denis González Acuña de Masaya.

Esta tradición tiene más de doscientos años y se caracteriza por los esfuerzos que cada promesante hace cumplirle a Jesús del Rescate.