La compañera Rosario Murillo en comunicación con las familias nicaragüenses este sábado informó de un caso caracterizado como sospechoso de Covid-19 en Nicaragua.

Se trata de una mujer de 20 años que viajó a Panamá, donde estuvo un mes, y el 17 de marzo se reportó con dolor de cabeza pero con buen estado general. Las autoridades de salud le  aplicaron la prueba del Covid-19 y aún están a la espera de los resultados.

"También debemos reportar otro caso caracterizado como sospechoso de una hermana que viajó a Panamá, de localidades del Caribe. Viajó a Panamá, estuvo un mes, del 19 de febrero al día 17 de marzo, regresó a Nicaragua y se reportó el mismo... el 17 regresó, el 19 se reportó con dolor de cabeza pero con buen estado general. Como había viajado a Panamá se le tomó la muestra. Mantiene el buen estado general, está tomando todas las medidas, todas las medidas recomendadas incluyendo el aislamiento en su casa y estamos dándole seguimiento y esperando la muestra para asegurar que esta persona que es joven, 20 años, que esta persona pase los días críticos manteniendo la observación, la vigilancia de las autoridades de salud en el lugar donde se encuentra, que no es en Managua, ni en departamento cercano y que por el momento está en buen estado general, con todas las medidas decíamos de atención y aislamiento, cumpliendo estrictamente con los protocolos de protección", informó la compañera Rosario Murillo.

Agregó que "se ha logrado además atender a los contactos, que solo es una persona para el seguimiento respectivo".

También informó "que hasta ahora los pacientes confirmados como casos Covid-19 gracias a Dios, hasta este momento repetimos, permanecen estables y con evolución estable, con evolución estable. Podemos informarles con seguridad".

"Estamos trabajando, compañeros, compañeras, esperando en Dios que sigamos bien, y aprendiendo a vivir aceptando lo que nos impone la vida en estos tiempos del mundo, aprendiendo a vivir con serenidad y sobre todo nuestro pueblo que está lleno de fe, aprendiendo a vivir, sintiéndonos no seguros en el sentido de no tomar en cuenta las medidas que se van orientando, sino seguros en el sentido de que estamos haciendo lo que debemos hacer en cada momento para cuidarnos, queriéndonos, para vivir como hermanos, para estar pendientes de las informaciones formales que se van dando sobre todos estos temas, para vivir sin miedo, porque la fe nos libra del miedo", manifestó la vicepresidenta compañera Rosario Murillo.

 

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La fe nos quita el temor

La compañera Rosario reflexionó que "la fe nos quita el temor o nos protege del pánico que es el que paraliza, el que es el que no permite pensar. Nubla, aturde el pánico. Por eso: razonables, sensatos, prudentes, con la experiencia que tenemos tomando todas las medidas de precaución, ir adelante, adelante siempre, que con Dios todo podemos. Y Dios lo que nos permite es trabajar con fuerza, con energía para hacer todo lo que hay que hacer para que nuestro pueblo se sienta y esté bien y nos estemos educando ampliamente sobre todo lo que nos corresponde hacer en la familia, en el hogar, en la comunidad, cuidarnos, cuidar también, ya lo hemos dicho tantas veces, a las personas adultas, mayores, nuestros viejitos, cuidar a las personas que tienen inmunodeficiencia. Ya vimos el caso de ayer el paciente con SIDA, con diabetes, con hipertensión, cuidarnos si tenemos condiciones particulares, especiales de salud que nos expongan más. Ese es un mandato imprescindible que nos cuidemos más si tenemos condiciones de salud que nos vuelven más vulnerables, también los enfermos de insuficiencia renal, las personas con discapacidad".

También comentó un caso desde Chile, "el fallecimiento de una persona en Chile, de 86 años, que vivía postrada por distintos padecimientos".

"Entonces, si tenemos algún padecimiento, alguna enfermedad crónica, si tenemos una condición especial que nos llame al cuido, tenemos que extremar todas las medidas desde las familias. Protegernos, protegernos, protegernos, todas las medidas, todos los cuidados y todo el cariño. No olvidemos que el cariño que rompe con los muros de indiferencia, que la solidaridad que rompe con los muros de indiferencia, es esencial para sentirnos bien y por supuesto vital la fe, la fe en Dios", añadió.

"Gracias a él, somos un pueblo lleno de fe y de confianza en su misericordia. El nombre de Dios es misericordia. Sabemos que no nos abandona, sabemos que vivimos con fe y vamos adelante. Sabemos sobre todo que nuestra fuerza interior, espiritual, nuestras luces espirituales son inmensas y podemos, podemos transitar junto al mundo entero esta situación dificilísima, inédita, inédita, inesperada e impredecible", dijo.

La vicepresidenta compañera Rosario también indicó que "esta mañana yo hablaba con nuestra embajadora en Italia, la compañera Mónica Robelo que está con su familia en el confinamiento que ha sido decretado para proteger al pueblo. Y bueno, como ha dicho también esta mañana el papa Francisco, hay que rezar para que las familias venzan las angustias de estar encerradas en casa. Y nos unimos a esas oraciones de corazón, de alma, nos unimos pidiendo para que la angustia no nos supere, no supere la fuerza de nuestros espíritus. A las personas que están en esta situación en todo el mundo, nuestro corazón y nuestras oraciones y nuestras oraciones de corazón. Y luego al mundo entero solidaridad, cariño, oraciones y en nuestra Nicaragua aprender, aprender, aprender y asegurar que el derecho humano a la salud que aquí promovemos tanto, respetamos tanto, el derecho humano a la vida que aquí defendemos tanto, el derecho humano al trabajo se mantenga para que podamos salir adelante no solo con salud, con salud, sino también con salud mental. Que no nos agobie nada porque creemos y porque creamos y estamos creando".

"Ayer un filósofo y líder religioso entrevistado en la BBC decía: ‘estos son momento de revelación, se nos revelan los diferentes rostros de Dios’. Estamos aprendiendo y debemos aprender y así queremos, así queremos transitar estos tiempos de gran dificultad, aprendiendo, tomando todas las precauciones porque aprendemos, siendo responsables porque aprendemos y esperando la luz al final del túnel, porque tenemos la luz dentro de nosotros. Tenemos la luz de la fe, la luz de la buena voluntad, la luz del compromiso y la solidaridad, la luz de la vida", concluyó.