Si de algo pueden presumir las familias del barrio Milagro de Dios es que cada vez que hay jornada de fumigación, muestran unidad permanente para luchar contra los zancudos que provocan las enfermedades del chikungunya, zika y el dengue.

Desde las siete de la mañana los brigadistas del Ministerio de Salud junto con los pobladores protagonizaban una fuerte batalla, en la que los primeros fumigaban las viviendas para cortar el ciclo de reproducción de los zancudos, mientras las familias se daban a la tarea de limpiar sus casas.

La suma de esfuerzos es la única manera de acabar con los molestos zancudos y eso lo reconoce la población, aseguró Marcos González que junto a su máquina de fumigación tiene la meta de visitar unas 50 viviendas.

“Es bastante bueno lo que están haciendo el Gobierno y el Ministerio de Salud. En mi hogar yo limpio todos los días y aquellas cosas que ya no se ocupan las botamos porque pueden convertirse en criaderos de zancudo y el agua de las pilas las cambiamos bastante seguido”, dijo Raúl Martínez.

“Esta fumigación es notable, aquí cada vez que vienen a fumigar nosotros dejamos entrar a los brigadistas porque es una de las maneras que no se reproduzcan los zancudos. Para nosotros es una gran cosa lo que hacen esta gente del Ministerio de salud”, comentó Aura Molina.

En esta jornada de fumigación se visitaron un poco más de 800 viviendas, además se brindaron charlas de concientización a fin que las familias conozcan los peligros de no eliminar los criaderos.