La compañera vicepresidenta Rosario Murillo en una profunda reflexión este jueves destacó el ejemplo de los héroes y mártires de San José de Las Mulas y recalcó que por esas tragedias y traiciones que han marcado a nuestro pueblo a través de la historia, los nicaragüenses aborrecemos la cultura de odio y clamamos por la paz.

Hoy 27 de febrero, la cultura del odio hace tantos años, significó el asesinato, la muerte, en 1983, de los muchachos de San José de Las Mulas. 1983, 37 años hace del heroísmo de estos muchachos y muchachas, asesinados por la cultura del odio, en 1983, señaló.

Y hoy celebramos su vida, entregada junto a miles de nicaragüenses que también nos dieron lo mejor de ellos mismos, por amor, sin interés alguno, sin agenda particular, en el desapego absoluto, entregados en amor a Nicaragua”, añadió.

Recalcó que la cultura del odio nos arrebató a tantos hermanos y hermanas. “Bueno, agradecemos y celebramos esa vida a Dios nuestro señor y la vemos como bendición en los caminos nobles y libertarios de nuestra dignidad nacional”, dijo.

Resaltó que ellos fueron jóvenes heroicos, 17 y más, no tengo el número preciso ahorita, jóvenes heroicos que nos dieron lo mejor de sí mismos, nunca, nunca, olvidamos la grandeza de estos muchachos y muchachas, cuyas madres y familiares los recuerdan todos los días y cuyos amigos y compañeros, los recuerdan todos los días, como los recordamos todos nosotros y como sentimos su sangre santa, iluminando el nombre poderoso de Dios nuestro señor, de Jesús, desde el cielo, nuestras vidas, sangre santa, redentora.

Así lo vivimos, así lo sentimos, así nos iluminan hoy. Así son ejemplo en nuestras vidas, testimonio heroico de lo que somos las y los nicaragüenses, confesó.

Solidaridad y Amor

Bueno, nuestro abrazo, nuestra solidaridad, nuestro amor inmenso a sus familiares, a sus madres, las que todavía viven y decimos madres y decimos paz, y decimos madres y decimos vida y decimos madres y decimos amor. Y decimos madres y decimos mujeres heroicas, victoriosas. Mujeres que promovemos y defendemos la vida en todas sus formas, mujeres de verdad, enfatizó.

Las madres queremos paz, las madres decimos que aborrecemos la cultura del odio. Queremos vida, queremos amor, amor amor. Rechazamos y repudiamos esa cultura de odio anti vida, que nos ha dejado, a lo largo de nuestra historia, tanta tragedia, tanto dolor, tanto sufrimiento y tanta ausencia, indicó.

La compañera Rosario Murillo, recalcó: Las madres queremos amor y paz, queremos derechos, queremos continuar caminando en el nombre de Jesús, bendecido, prosperando y en victorias de la armonía y de la vida buena. La vida buena y milagrosa que tenemos, gracias infinita al creador en nuestra Nicaragua Libre. La vida buena y milagrosa que se opone al odio todos los días, la vida buena y milagrosa, que se percibe, se ve, se siente en toda nuestra Nicaragua.

Asimismo abogó por una vida libre de odio. Promovemos vida, defendemos vida, en todas sus formas y desde la concepción. Las madres que damos vida, bendecimos al Señor, bendecimos a nuestra madre la Santísima Virgen María, por las luces de esperanza, con las que todos los días amanecemos y todos los días anochecemos.

Consolidar patria, paz y porvenir

Y después de un día, de una jornada de trabajo, porque las madres trabajamos, ya sea en mercados, oficinas, talleres, el campo, el comercio, las madres trabajamos y damos gracias a Dios por el trabajo y la paz. Y sabemos que trabajando, con esas luces de esperanza que Dios nuestro Señor nos da, consolidamos patria, paz y porvenir, añadió.

Cómo olvidar tanto heroísmo, en esta Nicaragua signada ¿por què? por tragedias y traiciones. Desgraciadamente hay otros nicaragüenses, y lo digo, todo lo que hemos sufrido por injerencia, la injerencia de los imperios”, resaltó.

El heroísmo de tantos muchachos y muchachas jamás se olvidará. El heroísmo y la valentía y la nobleza de tantos nicaragüenses, cómo olvidar y cómo reparar su ausencia si no es trabajando duro y comprometiéndonos duro, duro completamente, en el servicio, en el amor, en oponernos, en aborrecer, en repudiar, en rechazar, el odio que todo destruye y en continuar nuestra senda proclamando que Nicaragua es tierra sagrada de vida, de paz, de bien.

Infinita esperanza redentora la que tenemos en nuestra Nicaragua. No nos cansamos de declarar que mientras Nicaragua tenga hijos e hijas que la amen, y los tiene, las mayorías de nicaragüenses vivimos el amor a Cristo Jesús, a Dios nuestro Señor, y a nuestra Nicaragua, esa Nicaragua que hacemos libre todos los días y bendita y victoriosa, enfatizó.

Caminamos honrando a Nicaragua valiente y victoriosa

Informó que este sábado vamos a caminar. Precisamente honrando a nuestra Nicaragua valiente y victoriosa, donde seguimos venciendo en el nombre de Dios. Seguimos proclamando paz, vida, en todas sus formas. Promoviendo, defendiendo la vida en todas sus formas.

Mujeres por la Vida, Madres por la Vida, Familias por la Vida, en nuestra Nicaragua devota, nuestra Nicaragua, pueblo de Dios el que vive aquí, señaló.

El que reclama aquí ese lugar que ya tiene en la historia, en la historia de los pueblos valientes, nobles, dignas, que nos alzamos, que nos levantamos, que caminamos en defensa de la paz, del bien y de la vida en todas sus formas”, reiteró.

Queremos mandar un abrazo y el compromiso con ese abrazo, de todos nosotros, de nuestro comandante Daniel, de todos nosotros, de vivir el honroso legado de los muchachos y muchachas de San José de Las Mulas, recalcó.

Cómo olvidar a aquella caravana de camiones donde venían entrando a Managua, a la Plaza, a la Plaza de la Revolución, a la Plaza 19 de Julio, los camiones, la caravana con los ataúdes de nuestros hermanos, acribillados por el odio, que nunca volverá a Nicaragua, porque para eso estamos, dijo.

Precisamente para defender con toda nuestra determinación, con nuestro corazón, invicto, la paz. La paz que nos deja, que nos ofrece, que nos brinda, que nos compromete, a la que nos compromete Dios nuestro Señor, señaló.

Cómo olvidar  esos momentos trágicos, eso no se nos quita, nunca, por eso decimos, nunca olvidar, nunca. No queremos repetición de ninguna forma, la atrocidad, de crimen, de violencia, de atropello, de acoso, de violación, de secuestro, no queremos repetición de crímenes de lesa humanidad, que son los que se cometieron a lo largo de nuestra historia.

Los que se han cometido también recientemente, en los años recientes, ninguna repetición, queremos vivir en paz, tenemos derecho a vivir en paz, en el nombre de todos los héroes y mártires nos comprometemos a defender la paz, el cariño y la vida en nuestra Nicaragua. La vida en todas sus formas, insistió.

Esa es nuestra cultura, tenemos un cultura de vida, como tenemos una cultura de amor, no de odio. No tenemos una cultura de muerte, no tenemos una cultura que pregona siguiendo modas de otros lugares, acabar con la vida en el vientre de las madres, no tenemos esa cultura, prosiguió.

Nuestra cultura es de cariño, es de convivencia armoniosa, es de vida plena, de vida con justicia y de vida con dignidad”, expresó y luego citó a los héroes y mártires asesinados en 1983.

Ricardo Avilés Montenegro, honor y gloria. Alfonso Orozco, Dolores Madrigal, Guillermo Madrigal, dos hermanos, Madrigal Silva. Roberto Talavera Carballo, honor y gloria. Giovanni Moreno, Jimmy Vásquez, Sergio Granera. Honor y Gloria Enrique Calderón, Esteban Guido, Julio Saballos, Carlos Lacayo, honor y gloria. Saúl Oswaldo Manzanares, Esteban Mendoza Hernández, honor y gloria a todos.

César Balladares Alvarado, Miguel Castillo, Francisco Loáisiga, Mariano Espinoza, honor en grande, gloria a Cristo Jesús, cielos y tierra, Príncipe de la Paz, no volverá el pasado, no repetición.

Francisco Loáisiga, Mariano Espinoza, Julio Jiménez, Magneli Pérez, Henry Báez, Arnoldo Toruño, Noel Solís Ponce.

El deshonor, la traición a la patria, tiene un nombre, vergüenza, la vergüenza que todavía desgraciadamente llena algunos rostros, algunas miradas, algunos corazones, no la muestran pero ahí están, marcados por la vergüenza, para las páginas de la historia, dijo.

Aquí vive Cristo Jesús, aquí reina la paz y reinará la paz como compromiso de vida de todos los nicaragüenses, añadió.

Compañeros, compañeras, tenemos también que se va a celebrar una misa en el cementerio Periférico donde descansan la mayoría de los compañeros, misa que oficiará el Padre Antonio Castro, con familiares, madres de los héroes y mártires, compañeros de la juventud y compañeros también que les aprecian, que les quieren y que sienten la ausencia. Allá están y desde allá en el cielo nos enseñan el camino de defensa de la paz y el bien en nuestra Nicaragua, anunció.

No volverá el pasado, no repetición, la vergüenza de unos cuantos, el honor, la gloria, la dignidad, es de las mayorías en nuestra Nicaragua, sentenció.